Domingo 31 de Mayo de 2009
En su carta del pasado 23 de mayo, David Pasos relató el caso de una mujer atropellada en una esquina céntrica de la ciudad. El culpa a la falta del semáforo peatón, al crecimiento del parque automotriz, a la falta de cocheras, a la creciente afluencia de pobladores, etcétera. Propone la implementación de semáforos que queden en rojo el tiempo necesario para que la gente pueda cruzar. Entiendo que es fácil hacer reparos a los políticos, que siempre alguna culpa tienen de todo esto; a los chóferes eufóricos; a los "tacheros" que no respetan nada; etcétera. Pero para solucionar un problema lo primero que se hace es buscar la solución más simple y próxima. El automovilista está siendo corregido en muchos aspectos. Ejemplo: entre controles de alcoholemia y cámaras en los semáforos, los accidentes de tránsito se han reducido. En cambio, el peatón es tan responsable de su vida como la de los automovilistas. En su euforia y apuro, suele cruzar por el medio de la calle, cruzar por la senda peatonal pensando que está haciendo lo correcto pero con el semáforo en verde para los autos. Por ende éstos (para no atropellar al culpable) frenan bruscamente y ahí se suceden choques en cadena. Los rosarinos no entendemos que primero tenemos que calmarnos nosotros y después ellos. Aunque haya un semáforo peatón en cada esquina de la ciudad van a seguir sucediendo estos tipos de accidentes. También seria bueno que ambos semáforos estén en rojo, pero si hoy estamos dictando medidas para que en el microcentro no se estacione, imagínense como congestionaríamos el tránsito de la avenida Pellegrini si ambos semáforos quedan en rojo por un minuto. Señor peatón: porque cruces dos segundos antes su vida no va a cambiar. Aprendamos a esperar y respetar nuestro turno.
Manuel González Sabathié,
DNI 35.449.316