Jueves 18 de Noviembre de 2010
Durante 30 días mi vecino de piso, de profesión médico, estuvo sin servicio de teléfono fijo porque hicieron una reparación en el mismo edificio y lo dejaron sin línea. Cuando vinieron a arreglar su teléfono me dejaron a mí sin línea y reclamo su compostura desde hace 15 días. Al parecer este método de arregle y desarregle es habitual por lo que pude averiguar, con lo cual es un magnífico negocio para el servicio tercerizado sin que la compañía tome recaudos en este tema, pues al parecer los clientes, que cada vez son menos, les importa un cuerno. Los ciudadanos vivimos en desamparo total, sin que nadie se haga cargo; los trámites son todos engorrosos y llenos de papeles y sellos o atendidos por una voz electrónica que no resuelve nada. El primer día que me quedé sin servicio atendió mi reclamo telefónico ese aparato electrónico que prometió ir al día siguiente de 8.30 a 10 y por supuesto no vino. ¿Mi nuevo reclamo telefónico fue rechazado porque ya estaba dentro del sistema? Me apersoné en la compañía y le expliqué cómo había sido desconectado y con una sonrisa me dijo que al día siguiente de 8.30 a 10 venían a arreglarlo y así después de varias visitas a dicha empresa todavía sigo sin teléfono fijo. En otro país del primer mundo parecería una fábula, aquí desgraciadamente nos hemos acostumbrado a que las veredas estén rotas, las calles llenas de pozos, la gente iracunda, suciedad por todos lados. Lo único que mejora son las tasas, los impuestos y los sueldos de los funcionarios.
Marcos Mackey, DNI 6.013.267