Patovicas otra vez (o como siempre)
Nunca nos había tocado vivir en primera persona el accionar de los encargados de la “seguridad” de los lugares donde se realizan los grandes eventos de la ciudad. Hablo en plural y en primera...

Jueves 27 de Diciembre de 2012

Nunca nos había tocado vivir en primera persona el accionar de los encargados de la “seguridad” de los lugares donde se realizan los grandes eventos de la ciudad. Hablo en plural y en primera persona porque el pasado 21 de diciembre en Metropolitano estudiantes de arquitectura realizaron la fiesta de fin de cursado de Proyecto III y mi hijo fue unos de los 120 egresados que allí se reunieron con familiares y amigos. Ya cerca de las 4 de la madrugada, mi hijo fue “invitado” (no muy gentilmente) a salir fuera del salón, donde lo esperaban cuatro patovicas más. Sólo el hecho de preguntar “¿Vos sos vivo? ¿Le pegás a las mujeres?” habilitó a uno de ellos a pegarle un fuerte golpe en la cara y ser echado de su propia fiesta sin mediar diálogo alguno. “Vamos, salí de acá, porque vos sabés lo que hiciste”, fue la frase de despedida. El hecho fue presenciado por sus amigos, quienes al preguntar el por qué de la agresión, un patovica respondió que supuestamente era mi hijo quien le había lastimado la boca a una chica. Nada más lejos de la realidad. No pueden existir personas que se manejen tan mal, con tan poco criterio y tan lejos de las normas vigentes. A los señores responsables de Metropolitano: hagan las cosas bien, seleccionen mejor al personal que contratan, no los busquen solamente por las horas de gimnasio que sus cuerpos muestran. Les sugiero que al momento de contratarlos recurran a personas que puedan discernir respecto a la capacidad del personal de control. ¿Es mucho pedir inteligentes aparte de grandotes? No es solamente una sugerencia mía, existe una ordenanza municipal que regula la metodología de este trabajo. Es una pena que a mi hijo le quede tan feo recuerdo de su fiesta.

Nelso Raschia
DNI 12.520.266