Partió el Colorado
El 9 de setiembre falleció Rodolfo Dimarco, “el Colorado”. Durante la noche estuvimos junto a Chiche, su esposa, a María Eva, su hija y toda su familia. En la madrugada partí a Buenos Aires, porque en el Museo Evita...

Jueves 15 de Septiembre de 2011

El 9 de setiembre falleció Rodolfo Dimarco, “el Colorado”. Durante la noche estuvimos junto a Chiche, su esposa, a María Eva, su hija y toda su familia. En la madrugada partí a Buenos Aires, porque en el Museo Evita, que preside su sobrina nieta Cristina Alvarez Rodríguez, se realizaba la inauguración de la Tercera Feria del Libro de Temática Peronista, que congrega año a año, mediante el esfuerzo de compañeros, sólidamente formados en lo académico, como Pablo Vázquez, a más de 20 editoriales, universidades e institutos de estudios históricos; acontecimiento que se está convirtiendo en un clásico cultural del movimiento peronista. Allí en ese ámbito donde la presencia de Evita se torna omnipresente, realizamos un homenaje a Rodolfo, no fue ésta una despedida lacrimógena y formal. ¡No!, fue el reconocimiento a una vida dedicada al movimiento, efectuado por militantes históricos, con heridas profundas y emociones intensas, aquilatadas a lo largo de sus vidas. Allí estaban entre
muchos el compañero Porfirio Calderón, joven tanquista en 1956 en el intento de restauración del heroico
general Valle y que fuera custodio del general en 1973 y 74; también Pedro Bevilacqua, de lucidez sin par, integrante de una estirpe al servicio de la Patria, hijo de un gran peronista y hermano de Tito, que cayera en el marco de la lucha contra los planes Conintes; y por
último también estaba entre muchos el compañero Edgardo Nievas, el que por haber protagonizado una de las cumbres de nuestro cine,
dando vida a ese inolvidable Gatica de Favio, sufre hoy el pretendido olvido del aparato cultural del sistema. En el horario en que se cantaba la marcha peronista, en nuestro Cristo Redentor en homenaje
a Rodolfo, en Buenos Aires,
Pablo Hernández, el comprometido escritor nacional hablaba de que el compañero Rodolfo Dimarco había formado parte de las multitudes que invadieron las calles de
Rosario en septiembre de
1955, durante diez días, desafiando los tanques, ametralladoras, helicópteros y aviones en combates singulares que pretendían el rescate del general y del poder. Dando lugar a que nuestro conductor le otorgara a Rosario el título bien ganado de capital del peronismo y que fuera considerada como cuna de la resistencia peronista. Dijo también que no había acontecimiento del movimiento en que Chiche y Rodolfo no hubiesen participado activamente, ofreciéndolo todo, sin pedir nada, como corresponde a un peronista de ley. La foto del general y vos en Puerta de Hierro y la bandera federal de Santa Fe, que cubría tu cuerpo, firmada por Hugo
del Carril, tu amigo y compañero de cárcel, nos enorgullece a todos los que compartimos tus sueños y tus luchas en pos de una Patria grande y un pueblo feliz. Hasta siempre compañero.
Oscar Cánepa