Jueves 26 de Mayo de 2011
Tomando como referencia una de las cartas del miércoles de la semana pasada expreso que con respecto a la participación de los empleados en las pérdidas de las empresas se podría decir también que ya lo están haciendo, ya que ser despedido con un margen mínimo de capital, sea simple, doble o triple indemnización no deja a ninguno económicamente a cubierto ni aunque haya, ya no pleno empleo sino sobreempleo; y además, está la cuestión despido en cualquier momento, caso flexibilidad laboral menemista, estilo "contrato basura": lo tomo por tres meses y lo tiro como práctica semihabitual, que se encargue el de recursos humanos. Y además hasta conozco casos de empleados a los que se les ha rebajado el sueldo, vaya como ejemplo de participación en las pérdidas. Y en cuanto a aquello del contraste entre la actividad del empleado y la del empresario, el abogado del diablo (o del ángel) podría decirle que justamente la actividad rutinaria con horario fijo tiene mayor grado de estrés y embrutecimiento (y muchas veces con igual o mayor gasto energético-calórico y/o aparición de lesiones típicas de actividad repetitiva) que la tarea creativa, aventurera y flexible del "hombre de negocios".
Hernán Arcocha,
DNI. 24.820.496
N. de la R.: El lector se refiere a la carta publicada el miércoles 18 de mayo, bajo el título "Participación en las ganancias" y firmada por Jorge Augusto Cardoso, donde hace referencia al tema de la participación del empleado en las pérdidas y ganancias de una empresa.