Parte de la dirigencia la pasó mal y se volvió a Rosario sin ver el partido
Primero se tuvo que bancar la agresión de unos barras de Nueva Chicago que parecían dominar el acceso del primer vallado, a dos cuadras del vestuario, y luego que le aplicaran derecho de admisión.  

Sábado 09 de Mayo de 2015

La dirigencia canalla que llegó en una combi al estadio de Mataderos la pasó bastante mal. Primero se tuvo que bancar la agresión de unos barras de Nueva Chicago que parecían dominar el acceso del primer vallado, a dos cuadras del vestuario, y luego que le aplicaran derecho de admisión, pedido por el club local, con el argumento de que la lista que presentaron previamente no estaba avalada por AFA. Por eso, se tuvieron que volver a Rosario sin ver el partido.

   Después del incidente del auto blanco, los mismos barras se encontraron con otro regalito: la combi con la comitiva auriazul, a la que le rompieron parte de la luneta trasera y la agredieron a pedazos. Y hasta daban órdenes a los encargados del operativo. Entonces se les habilitó el paso hacia un segundo vallado, pero ahí se encontraron con otra sorpresa. Como estaban dentro del radio de acción de la seguridad, la policía les aplicó derecho de admisión y hasta les labró un acta contravencional.

   La prometida espera por el mismo presidente de Chicago para zanjar la cuestión nunca llegó y así tomaron la decisión de regresar con el partido ya empezado después de una hora de discusiones. Inclusive, según le confirmó el vice 2º Ricardo Carloni, el club de Mataderos “no me permitió el ingreso porque aplicó el derecho a admisión”.

   Chicago argumentó que Central presentó la lista de los que debía habilitar fuera de tiempo, sin la venia de AFA, y sin especificar los cargos. Más allá de esas razones nunca pareció haber buena voluntad para solucionar las cosas y quedó claro que la relación entre los clubes se resquebrajó.