Miércoles 16 de Octubre de 2013
El nuevo Secretario de Estado del Vaticano, el obispo italiano Pietro Parolin, quien fue cinco años nuncio en Venezuela, se convirtió ayer "en ausencia" —debido a problemas de salud—, en la mano derecha del papa Francisco. "Bienvenido in absentia (en ausencia)", dijo el papa Francisco tras explicar que Parolin tomará posesión del cargo "en unas semanas, debido a la pequeña operación a la que tuvo que someterse".
Parolin, quien reemplaza al controvertido cardenal Tarcisio Bertone, no pudo asistir a la ceremonia de posesión del cargo debido a que lo sometieron de urgencia a "una pequeña cirugía", explicó el papa. "Conoce bien a la familia de la Secretaría de Estado, ha trabajado por años con pasión, capacidad de diálogo y humanidad, sus mayores características. De alguna manera regresa a casa", dijo el pontífice.
Despedida de Bertone. Durante el acto, el cardenal Bertone, de 78 años, trazó un balance positivo de su gestión y del pontificado del papa emérito Benedicto XVI, del cual fue su colaborador más estrecho. Por su parte, el papa Francisco elogió " la paciencia" mostrada por Bertone de cara a "las contrariedades" que tuvo que encarar durante los siete años que ejerció como Secretario de Estado de Benedicto XVI y le manifestó su "gratitud" a nombre suyo y de su predecesor.
La salida de Bertone, un salesiano sin experiencia en el manejo de asuntos diplomáticos, ocurre después de una serie de escándalos que sacudieron a la Iglesia católica en los últimos años: pederastia, Vatileaks y reforma de las finanzas del Vaticano. Su gestión estuvo marcada por rivalidades e intrigas en las altas esferas del Vaticano, por lo que fue acusado de errores de gestión, favoritismo y de adoptar decisiones cuestionables.
Una nueva era. El nuevo "primer ministro" de la Santa Sede, quien se encuentra internado en un hospital del norte de Italia, deberá comenzar a trabajar en unas dos semanas, según precisó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.
Con el cambio de Secretario de Estado, el Vaticano inicia una nueva era, ya que el experimentado diplomático, que habla perfectamente español, se convierte en uno de los colaboradores más cercanos del papa latinoamericano.
El papa Francisco, que defiende una iglesia pobre para los pobres, se comprometió con los católicos de todo el mundo y con la jerarquía de la Iglesia a poner en marcha una reforma de la Curia Romana, la administración central.
El nuevo número dos del Vaticano, considerado como un hombre "modesto, accesible, abierto y competente", cualidades indispensables para formar parte del equipo del papa Francisco, inició hace 27 años su carrera diplomática en el Vaticano.