Paritarias: Tomada criticó a gremios y a empresarios que suben los precios
El ministro de Trabajo advirtió que la pretensión de aumentos salariales entre un "30% y un 35%", como adelantó el gremialismo opositor, "no aporta a la racionalidad de la discusión" paritaria y afirmó que esa cifra "no se sostiene en nada"...

Miércoles 19 de Enero de 2011

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, advirtió ayer que la pretensión de aumentos salariales entre un "30 por ciento y un 35 por ciento", como adelantó el gremialismo opositor, "no aporta a la racionalidad de la discusión" paritaria y afirmó que esa cifra "no se sostiene en nada" porque "nadie está pensando en esa dimensión". De todos modos, anticipó ayer que si los precios de los alimentos u otros productos se mueven antes de las paritarias "los salarios van a tener que mejorar en esa relación".

Tomada precisó que "en los últimos años los precios sobre todo de los alimentos se han movido sin tener ningún fundamento en condiciones vinculadas con el trabajo, los salarios y el empleo y nosotros en eso vamos a ser muy concretos".

Tomada confió en la "responsabilidad tanto del sector empleador como del trabajador" frente al inminente debate sobre subas salariales y evaluó que si bien "todos los años se plantea «ahora se viene la negociación colectiva y se van a ir los números al diablo», la verdad es que nunca ocurre".

El ministro dijo haberle "llamado la atención" que algunos gremios -como los enrolados en la CGT Azul y Blanca y la CTA- hayan anticipado que reclamarán una suba de entre un 30 por ciento y un 35 por ciento y consideró que son "expresiones que buscan generar una expectativa que no ayuda, que no aporta a la racionalidad de la discusión". Desde la CGT oficial ayer también elevaron el piso.

"Eso no me parece que se sostenga en nada", alertó el funcionario y subrayó: "Yo todos los años hablo con las distintas organizaciones sindicales, con muchos empresarios, tanto de cámaras como individualmente, y no he escuchado en ningún lado estos números. Nadie está pensando en esa dimensión".

Previsiones empresarias. Sin embargo, una encuesta realizada por SEL Consultores, especializada en estudios laborales -y dada a conocer el lunes- arrojó que los empresarios esperan que los sindicatos les hagan pedidos de aumentos salariales del 28 por ciento en promedio. Las empresas relevadas reconocieron que presupuestaron un 25 por ciento adicional en el rubro salarios para cubrir las subas de 2011, aunque admitieron que esa cifra ya se presenta como insuficiente, dado que prevén las negociaciones cerrarán ahora en torno al 26,5 por ciento.

Por lo pronto, numerosas sectores productivos, de servicios y comercios, al igual que ocurrió en 2010, salieron con la maquinita remarcadora a modo de anticipar el colchón de recursos necesarios para los aumetnos y mantener y en muchos casos incrementar sus niveles de rentabilidad, si se tiene en cuenta la continuidad del crecimiento del consumo y que en muchos de los rubros están casi al límite de su capacidad productiva.

Tomada fue cauteloso al ser consultado sobre la actitud del líder de la CGT, Hugo Moyano, quien el viernes pasado estimó que el incremento de haberes debería rondar "en líneas generales entre 20 por ciento y 20 y pico por ciento", pero luego se desdijo y afirmó que la central obrera no está "en condiciones de poner techo ni piso" a la negociación porque eso "depende" de cada actividad.

"No soy (quien) para hacer una interpretación del secretario general de la CGT, pero me parece que si alguien tiene contactos con todos los gremios es él y lo que se pretende es defender una idea y una práctica que ha sido una constante estos años y es que acá no hay ni piso ni techo, que acá no está afectada la posibilidad de que en cada sector se negocie de una manera distinta", destacó.

En paralelo, y a pocas semanas de iniciarse las discusiones paritarias, los gremios enrolados en la CGT Azul y Blanca y de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) adelantaron que sus reclamos de aumentos de sueldos no bajarán, e incluso superarán, el 30 por ciento.

"Vamos a ver, yo sigo confiando en la responsabilidad de los sectores sociales", reiteró esta mañana el titular de la cartera laboral.

Tomada insistió en manifestar su confianza de que el agua no llegará al río: "Yo le podría mandar las tapas del mes de enero y febrero de todos los años de algunos diarios en particular y va a ver que siempre aparecen estos números que luego no tienen correspondencia en la realidad", resaltó.

Repitió que históricamente, tras las paritarias, "no se concretan esos números, pero sí aparece un fogoneo de las expectativas" en forma previa.

"Creo que las discusiones finalmente siempre arriban a algún consenso; cada actividad responde a las características propias. No es lo mismo el sector industrial que el sector de comercio, que el sector de bancos o de la industria de la alimentación", expresó.

El karma del Indec. Al preguntársele cómo explica el gobierno la diferencia entre la inflación del 10,9 por ciento el año pasado, según el Indec, y los reclamos de aumentos salariales muy superiores a esa cifra, Tomada se limitó a señalar que "si los precios de los alimentos o algunos otros se mueven previamente, los salarios van a tener que mejorar en esa dimensión como viene ocurriendo hasta ahora".

"Para nosotros, mantener la capacidad adquisitiva del salario real es un tema muy importante. Esto tiene que ver, como dice la presidenta, con el crecimiento económico, con la inclusión social, con el consumo como uno de los factores del desarrollo y del progreso en la Argentina", indicó.