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Paritarias: sindicatos moyanistas ratifican reclamos superiores al 40 por ciento

El secretario general de Dragado y Balizamiento pidió un aumento salarial de ese nivel. Barrionuevo chicanea a Caló

Viernes 17 de Abril de 2015

La disputa entre las distintas vertientes sindicales y el gobierno recrudeció ayer con el reclamo de dirigentes sindicales enrolados en la Confederación General del Trabajo (CGT), que conduce Hugo Moyano, de aumentos salariales por encima del 40 por ciento.

El secretario general del gremio de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, reafirmó la postura de la mayoría de los sindicatos de reclamar aumentos salariales por encima del 40 por ciento.

"El año pasado, el aumento salarial fue del 34 por ciento para nuestro gremio, no puedo sentarme a discutir por debajo de esa cifra, y además vamos a agregar el reclamo por Ganancias, que oscilaba entre los 8 y los 10 puntos", advirtió.

Por su parte, el gastronómico Luis Barrionuevo, secretario general de la CGT Azul y Blanca, amenazó con medidas de fuerza si su gremio no logra un aumento del 20 por ciento como adelanto de las paritarias de julio.

En referencia al paro de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Barrionuevo justificó la decisión de su par Antonio Caló, ya que "volvió a su congreso de Mar del Plata con las manos vacías" tras las negociaciones paritarias y en situaciones como esas un dirigente sindical "no tiene otro destino que pintarse la cara".

Los metalúrgicos resolvieron un paro de 36 horas, con fecha a determinar el martes 21, precisamente cuando se reanude el contacto con las cámaras empresarias en el Ministerio de Trabajo.

Por su parte, Schmid reclamó aumentos superiores al 40 por ciento, al día siguiente de que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, dijera que no encontraba "fundamentación" para ese porcentaje.

"En los últimos tiempos estamos acostumbrados a mirar la realidad desde cristales distintos, por lo menos entre el sindicalismo y la visión de los propios funcionarios", dijo.

Y explicó: "Si el año pasado hubo una inflación que trepó por encima del 35 por ciento y este año no sabemos hasta dónde va a llegar la proyección, naturalmente no se puede asegurar que no ha habido deterioro del salario".

El gremialista aseguró que la inflación es "el punto central del reclamo" y advirtió que la combinación con el impacto del impuesto a las ganancias "hace que se pierda y se distorsione el espíritu de la negociación".

En tanto, en declaraciones a radio FM Uno, Barrionuevo juzgó que "muchas organizaciones sindicales que han firmado a la baja anteriores acuerdos salariales, fundamentalmente los que son adictos al gobierno se encuentran en la actualidad "con salarios magros porque se los comió la inflación".

"Caló lo aclara muy bien: no es un paro contra el gobierno, porque él jamás va a parar contra Cristina, pero en el reciente congreso de Mar del Plata de la UOM los metalúrgicos están diciendo que están mal porque vienen con tres años de desfase por la inflación en el poder adquisitivo", advirtió.

Para Barrionuevo, Caló "podría haber llamado a un quite de colaboración o una huelga de 24 horas, pero debe ser tanta la calentura porque lo dejaron solo desde la Casa Rosada, que terminó convocando a una huelga de 36 horas para que no lo prendan fuego los delegados metalúrgicos de todo el país".

La ronda paritaria se calentó en abril cuando la mayoría de los gremios privados comenzó a negociar los acuerdos anuales. Mientras los sindicatos que pelean salarios en la pirámide ingresos plantearon aumentos superiores al 40 por ciento, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, dio que no acpetarán más del 20 por ciento. Los que arreglaron lo hicieron en la banda de 31 por ciento a 35 por ciento.

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