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Parejo, desordenado y aburrido

Duendes, sin sobrarle nada, se impuso a Gimnasia en un partido de un nivel técnico muy discreto. El oficio fue fundamental

Domingo 03 de Agosto de 2014

En un partido por demás de discreto, de un nivel técnico bastante bajo, teniendo en cuenta los protagonistas, Duendes superó a Gimnasia y Esgrima en la primera fecha de la Zona Campeonato del Torneo Regional del Litoral por 16-11 (4-1) sin sobrarle nada.

   El partido entre verdinegros y auriazules fue muy parejo, con dos equipos que se preocuparon más por defender mejor que por atacar. Así, las acciones de peligro fueron contadas con los dedos de una mano, brillaron por su ausencia, algo que se justificó luego en el marcador final.

   Los primeros cuarenta minutos arrancaron de manera complicada para el dueño de casa ya que recién habían transcurrido sólo cinco minutos cuando Maxi Nannini vio la tarjeta amarilla por matar el juego, algo que obligó a Duendes a desdoblar esfuerzos a la hora de defender.

   Aún así el tablero seguía impoluto, hasta que poco después, el que vio el cartón (por la misma razón) fue el hooker visitante Lucas Quijada, y la cosa cambió por Duendes empezó a dominar en el campo y a ser un poco más agresivo. Maul mediante, el verdinegro sacó la primera diferencia, con un try de Simón Boffelli. Minutos después, su hermano Emiliano, embocó un penal para estirar las diferencias y obligar a GER a salir a buscar el descuento, que llegó sobre el final con un penal de Ramiro Picotto.

   Los dos habían mostrado poco y nada. Duendes, que sigue sufriendo bajas importantes en el equipo, no lograba hacer pie, mientras que Gimnasia apostó a jugar sobre el error del verdinegro para obtener réditos, sobre todo por el lado de los forwards donde en la primera mitad fue levemente superior.

   En el arranque del complemento se produjeron algunos chispazos que despertaron del letargo a los asistentes. Nacho Fantín vio la amarilla, Gimnasia descontó con un penal y se puso a tiro, avisando que el partido estaba para cualquiera. No fue así. Con el ingreso de Guillermo Carranza, Duendes mejoró sensiblemente el scrum y el equipo se paró distinto, pero nunca logró darle dinámica al juego y esa lentitud para lanzar el juego le permitió a la defensa visitante ordenarse rápidamente.

   Un nuevo penal de Emiliano Boffelli y un try de Juan Rapuzzi (en el medio otra amarilla, esta vez a Andrés Spezialli) le dieron aire al dueño de casa, que sufrió algo de incertidumbre cerca del final, con el try de Ramiro Guraya. Desde allí hasta el final, Duendes apeló al oficio de sus hombres más experimentados, llevó el juego lejos de su ingoal y el reloj hizo el resto hasta que Poggi marcó el final y decretó la victoria verdinegra.

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