Paraná Metal quedó al borde de la quiebra y Villa está convulsionada
Villa Constitución.— La firma Oil M&S, propietaria de la autopartista Paraná Metal que emplea a unos 900 operarios, comunicó ayer a la Justicia y a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local su decisión...

Jueves 05 de Agosto de 2010

Villa Constitución.— La firma Oil M&S, propietaria de la autopartista Paraná Metal que emplea a unos 900 operarios, comunicó ayer a la Justicia y a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local su decisión de abandonar la empresa, que había adquirido a principios de este año. Los empresarios alegaron que la gestión “no es viable” con el actual nivel de producción y la falta de clientes. Con esta decisión quedó libre el camino para que la Justicia dicte la quiebra definitiva de la autopartista radicada en Villa Constitución, que ingresó hace más de un año y medio en un conflicto sin fin, potenciado por la convocatoria de acreedores dispuesta por sus anteriores propietarios.
  La empresa comandada por Cristóbal López debía presentar ayer un plan de negocios y su propuesta de pago a los acreedores verificados en el concurso, pero imprevistamente comunicó su drástica decisión a la jueza que lleva adelante el proceso, sumiendo en el desconcierto y la desesperación a sus 900 trabajadores, entre propios y contratados.
  “La gerencia nos comunicó que no hará la presentación cuyo plazo vencía hoy (por ayer), porque la empresa no es viable en la actual situación. Con ello deja en mano de la Justicia el destino de Paraná Metal, en cuanto a la quiebra se refiere”, explicó el secretario de Organización de la UOM, Leandro Del Grecco, durante una reunión de urgencia a la que concurrieron los concejales locales, delegados gremiales y hasta trabajadores.
  “Ahora —amplió— hay dos caminos: uno es el de la quiebra, y el otro es un crown down, una especie de salvataje al que se puede convocar desde la misma Justicia”.
   Si bien la empresa no cerró las puertas, “ahora no está dejando ingresar al personal pero porque no está produciendo desde hace un par de semanas, ya que sólo tiene una producción de 600 toneladas mensuales, y por eso la suspensión es masiva”, señaló Del Grecco. Mientras se gestionaban urgentes reuniones con la sindicatura de la quiebra, desde el gremio se comenzó a evaluar la posibilidad de solicitar la autogestión de la autopartista.
  La organización gremial le planteó al síndico la situación y su decisión de que “no se cierre esta fuente de trabajo. No va a ser sencillo poner en marcha una fábrica de 900 personas, pero si hay que hacerlo, lo haremos. El mayor problema puede ser de gestión, porque deberemos tratar con multinacionales”, indicó el gremialista respecto a la posibilidad de una autogestión obrera.

Frente a la planta. Desde las primeras horas de la tarde centenares de operarios que se fueron enterando de la situación se concentraron frente a los portones de la planta, instalada sobre la ruta Nº 21, a la espera de mayores novedades, y en un estado de asamblea permanente para evaluar los pasos a seguir.
  Tras comunicar la gravísima situación al gobernador Hermes Binner, y al ministro de Trabajo, Carlos Rodríguez, los gremialistas planean reunirse de urgencia esta mañana con la ministra de la Producción de la Nación, Débora Giorgi, durante la visita que la funcionaria realizará a la localidad de Alvear.
  En principio, la situación no debería tener un desenlace a cortísimo plazo, habida cuenta que la normativa prevé un interregno de 60 días durante los cuales Paraná Metal deberá seguir haciéndose cargo del pago de salarios y proveedores.
  Para el presidente del Concejo local, Níver Moreyra, la situación es “crítica, conflictiva y lamentable, así que ahora deberemos bregar juntos para que esto se solucione de una vez por todas, para no seguir generando esta incertidumbre en toda la sociedad”. Por su parte, el edil Oscar Bardey se mostró proclive a “trabajar entre todos para ver qué podemos aportar desde lo político en pos de una solución a esta situación que afecta a más de 900 familias”.
  De hecho, los concejales adelantaron su decisión de suspender los pagos de las tasas municipales a los obreros en conflicto, y solicitar a la Empresa Provincial de la Energía y Litoral Gas el aplazamiento de las facturas y que no se corten los servicios.

El conflicto. El conflicto en Paraná Metal se desencadenó en diciembre de 2008, cuando la empresa se presentó en concurso de acreedores y paralizó la planta. El año pasado la firma Oil M&S se presentó como nueva inversora con opción a compra, operación que efectivamente llevó a cabo en enero pasado.
  Siempre con un alto nivel de suspensiones de personal, la empresa incrementó su producción en unos centenares de toneladas, pero en junio pasado Ford de Brasil decidió dejar de comprar sus blocks de motores en Villa Constitución y la firma ingresó en una crítica situación que explotó ayer, cuando la empresa concretó su amenaza de dar un paso al costado y abandonar el negocio.l