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Paraguay elige presidente para retornar a la normalidad institucional

El empresario colorado Horacio Cartes es amplio favorito ante el liberal Efraín Alegre. En tanto, Aníbal Carrillo, representante de la izquierda del ex mandatario Lugo quedaría cuarta.

Domingo 21 de Abril de 2013

Los paraguayos eligen hoy nuevo presidente, en unos comicios a los que llega como favorito el empresario Horacio Cartes, del Partido Colorado, y que marcarán el fin de la crisis política y diplomática desatada el año pasado por la destitución del mandatario Fernando Lugo.

Las encuestas muestran que el duelo se definirá entre Cartes, un millonario de 56 años que se presenta como la cara nueva del tradicional Partido Colorado, y el abogado Efraín Alegre, un político de trayectoria del oficialista Partido Liberal. Según un sondeo difundido el pasado miércoles, el candidato colorado lleva una importante ventaja sobre Alegre. La encuesta, del Instituto de Comunicación y Arte, mostró a Cartes con un 47,6 por ciento de intención de voto, lejos de Alegre, que sumó el 32,5 por ciento. Mucho más atrás, el conductor televisivo Mario Ferreiro lograba el 7,4 por ciento. Aníbal Carrillo, del izquierdista Frente Guasú del ex presidente Fernando Lugo, sólo recababa un 5 por ciento.

 

Sin segunda vuelta.Será elegido el que obtenga la mayor cantidad de votos —en Paraguay no hay segunda ronda electoral—, en una jornada donde también se elegirán vicepresidente, todos los miembros del Congreso bicameral y autoridades regionales para los próximos cinco años.

Cartes, quien es propietario de empresas financieras, ganaderas y de la mayor tabacalera del país, y hasta hace cuatro años nunca había votado, lidera la mayoría de los sondeos con una ventaja respecto de su principal rival. Su eventual triunfo devolverá al Partido Colorado al poder, que gobernó durante seis décadas hasta 2008, incluidos los 35 años de dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-1989).

Con un discurso crítico respecto a su partido, que durante sus años en el gobierno estuvo vinculado a escándalos de corrupción, el empresario promete enmendar los errores y combatir esas prácticas. "El partido aprendió que hay un modelo acabado. No dudo que podrán haber bolsones retardatarios, pero el que crea que este modelo va a seguir está equivocado, la ciudadanía se cansó", declaró en una entrevista reciente.

La hegemonía colorada se quebró con la llegada a la presidencia del ex obispo católico Fernando Lugo, quien fue destituido por el Congreso en un cuestionado juicio político tras perder el apoyo del Partido Liberal hace nueve meses y fue reemplazado por el actual mandatario, Federico Franco.

Alegre, el principal obstáculo que enfrentará hoy el Partido Colorado para regresar a la presidencia, busca continuar lo iniciado por Franco: un proyecto en favor de la industria, los agronegocios y una mayor participación privada en los asuntos del Estado. "Tengo un modelo de liderazgo diferente al tradicional. Mi proyecto representa al Paraguay decente frente al Paraguay de las mafias", declara Alegre, quien durante la campaña acusó verbalmente a su contrincante de tener vínculos con el narcotráfico y el lavado de dinero.

Un proceso electoral libre de cuestionamientos permitirá al país recomponer las relaciones con sus vecinos, que se quebraron tras la destitución de Lugo. Tanto el Mercosur como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) condenaron el juicio político y aislaron a Paraguay en términos diplomáticos hasta las elecciones de hoy. No hubo sin embargo sanciones económicas.

Igualmente, la relación "va a ser más difícil que cuando había más sintonía en términos de proyectos, programas de gobiernos progresistas", según pronosticó el propio Lugo. Cartes y Alegre coinciden en que el país debe regresar a los foros y en especial al Mercosur, considerado vital para la marcha de la economía nacional. Pero ambos consideran injusta la sanción que se aplicó al Paraguay.

Escándalo. Un video en el que un legislador colorado y dirigentes oficialistas negocian la compra de votos generó polémica justo antes de las elecciones. Se ve a un senador colorado realizando lo que llama un "trato apua" (acuerdo redondo, "de caballeros", en guaraní) con dos dirigentes del gobernante Partido Liberal. El parlamentario Silvio Ovelar, suspendido el viernes del Senado por dos meses, ofrece a los liberales de una localidad del departamento de Caaguazú 100.000 guaraníes (unos 50 dólares) por cada votante liberal que no vaya a votar, y otro tanto para el propio elector que no emita su voto. Ovelar argumentó en rueda de prensa que en realidad lo ocurrido fue un montaje armado para desenmascarar un acto ilícito de sus rivales liberales, pero no presentó pruebas. "Quise grabar para demostrar que eran los liberales los que compraban votos, pero me salió mal y terminé cayendo yo", explicó el legislador.

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