Miércoles 27 de Mayo de 2015
No sé cuál será el criterio para el cuidado y la poda de árboles en nuestra ciudad. Lo que veo a diario es la poda indiscriminada en manos de cuadrillas municipales de todo tipo de árboles de las calles y parques sin ningún criterio profesional ni de cuidado de la madre tierra. Eucaliptos enormes, palos borrachos, jacarandaes, gomeros, lapachos, plátanos y demás especies "asesinadas y desgarradas" para construir nuevos edificios paupérrimos y de una estética vulgar. Plazas barriales y parques donde se ejecutan enormes árboles que llevan decenas de años proveyendo un ecosistema y oxígeno que permiten una cotidianeidad en armonía. Tan indispensable para sostener el paisaje natural en la urbanidad descontrolada hacen de la vida diaria un mejor lugar para vivir y disfrutar. Sus troncos, ramas y copas tan esbeltos con sus colores en primavera y otoño, su desnudez en invierno y su verdor pálido de verano. Conviviendo en armonía con los árboles de nuestra calle, barrio, ciudad, haremos de nuestro entorno un lugar mejor y saludable. Con ellos la cruel existencia humana adquiere otra dimensión.
Osvaldo S. Marrochi / Presidente Fundación Esperanza de Vida