Para la OEA las drogas son un problema de salud pública
El documento, de cerca de 400 páginas, establece que “no existe un sólo problema de drogas en la región, sino que los problemas son múltiples”, en relación a las partes

Sábado 18 de Mayo de 2013

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, entregó ayer al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, el “Informe sobre el problema de las drogas en las Américas”, que los mandatarios del continente le habían encargado en la última Cumbre de las Américas, en abril de 2012, y que será base para un futuro diálogo sobre el tema.

   En lo central, el informe de la OEA exhorta a considerar a las drogas como “un problema de salud pública” y juzga clave avanzar en la “despenalización del consumo” como parte de una estrategia para el área.

   El documento, de cerca de 400 páginas, establece que “no existe un sólo problema de drogas en la región, sino que los problemas son múltiples”, en relación a las partes que son posibles distinguir en el proceso asociado a las drogas controladas (cultivo, producción, tránsito, venta, consumo) y a la manera en que esas diferentes partes afectan a los países.

   Así, mientras el problema de la salud asociado al consumo de sustancias está presente en todos los países del hemisferio (aunque los efectos de ese problema en términos del número de personas afectadas son mayores en las naciones de América del Norte), “el impacto en la economía, las relaciones sociales, la seguridad y la gobernabilidad democrática, es mayor en los países de América del Sur, Central, el Caribe y México”.

   A su vez, el informe sostiene que “la despenalización del consumo de drogas debe ser considerada en la base de cualquier estrategia de salud pública”, estableciendo que “un adicto es un enfermo crónico que no debe ser castigado por su adicción sino tratado adecuadamente”.

   En la VI Cumbre de las Américas, celebrada en Cartagena de Indias en abril de 2012, uno de los principales temas discutidos por los mandatarios, entre ellos el de Estados Unidos, Barack Obama, fue la búsqueda de alternativas a la lucha convencional de los últimos años para encarar el problema de las drogas.

   Insulza dijo que los países americanos tienen cerca del 45 por ciento del total de los consumidores de cocaína del mundo, la mitad de los de heroína y una cuarta parte de los de marihuana. “Este consumo de drogas prohibidas genera en nuestro hemisferio un negocio ilícito que sólo en los mercados de venta minorista de drogas se sitúa alrededor de los 151.000 millones de dólares”, dijo.

   “El informe muestra las dimensiones y características que asumen el consumo y el negocio de las drogas ilícitas” en las Américas. “Hemos procurado, en este informe, no callar ni ocultar nada. Mostrar el problema tal cual es y cómo se manifiesta en nuestros diversos países y subregiones. Mostrar el volumen de dinero que mueve y quiénes se benefician de él, cómo erosiona nuestra organización social y cómo debilita la salud de nuestros pueblos, la calidad de nuestros gobiernos y aún de nuestra democracia”, expresó el secretario general de la OEA.