Viernes 16 de Julio de 2010
La Iglesia Católica criticó ayer en duros términos al gobierno por su apoyo manifiesto al proyecto de matrimonio homosexual y advirtió que la ley sancionada por el Senado conlleva “un grave daño al bien social”.
Fuentes eclesiásticas anticiparon que la Conferencia Episcopal Argentina analizaba una “respuesta institucional” al presidente del bloque kirchnerista, Miguel Angel Pichetto, quien al justificar su voto acusó al obispo Antonio Marino, auxiliar de La Plata, de ser “un personaje de las tinieblas” y lo vinculó a la dictadura militar.
Los mismos voceros oficiosos estimaron que la Iglesia “no descarta” además recurrir a la vía judicial para denunciar la “inconstitucionalidad” de la norma que convirtió a la Argentina en el primer país de América latina en legalizar el matrimonio igualitario.
Entre tanto el arzobispo Alfonso Delgado, de San Juan, aseguró que la nueva ley “carece de la necesaria legitimidad social” y considera que conlleva un “daño grave al bien social”.
El prelado sanjuanino también apuntó sus críticas a los senadores que votaron a favor del proyecto.
“Es de lamentar la conducta de los que han aplastado su conciencia y sus convicciones, sin la fortaleza necesaria ante los aprietes y presiones que acompañaron todo este proceso”, aseveró.
En tanto, Guillermo Cartasso, asesor legal de la Comisión Episcopal de Seguimiento Legislativo, salió en defensa del obispo Marino cuestionado en el recinto por el titular del bloque del Frente para la Victoria.
El referente laico calificó de “insultantes, ofensivas y descalificantes” las declaraciones del senador Pichetto contra la Iglesia”.