Para la doctora Elsa Rosso
A mi querida doctora Elsa Rosso, endocrinóloga del Hospital Carrasco que se jubiló para el sistema, pero no para la vida. Esta carta es para ella, un ángel, porque así es esa hermosa mujer bella por fuera y por dentro.

Sábado 07 de Julio de 2012

A mi querida doctora Elsa Rosso, endocrinóloga del Hospital Carrasco que se jubiló para el sistema, pero no para la vida. Esta carta es para ella, un ángel, porque así es esa hermosa mujer bella por fuera y por dentro. Parece ser que su sabiduría no tiene fin y posee la humildad de los grandes. Para todo guardaba gran paciencia, más dio a todos amor, un amor que desbordaba en ella, cosas que solo tienen los seres de luz. Al leer esta carta muchos de sus pacientes a los que trató como a sus amigos deben sentir lo mismo que yo. Nos fuimos conociendo día a día, en cada consulta se iba formando ese vínculo de cariño y seguridad, que más allá de la enfermedad es sentir la confianza y la fuerza que nos daba, que con solo una mirada, nuestro dolor físico desaparecía. Ahora Elsita comenzás un nuevo camino, donde tus pacientes ya son tus amigos y en particular ya te extraño como mi doctora y sabés que ocupás un gran lugar en mi pequeño corazón. Le doy gracias a Dios por haberte conocido y le pido que te bendiga y te proteja en éste tu nuevo tiempo. "Y decidirás algo y subsistirá para tí, y sobre tu camino la luz ciertamente brillará" (Job 2228).

Susana Yacono / DNI 10.778.195