Para evitar el Jury renunció un juez de la causa Marita
El juez Emilio Herrera Molina, uno de los integrantes del tribunal que absolvió a los 13 imputados en el juicio por el secuestro de Marita Verón, presentó la renuncia condicionada, con lo que busca...

Viernes 28 de Diciembre de 2012

El juez Emilio Herrera Molina, uno de los integrantes del tribunal que absolvió a los 13 imputados en el juicio por el secuestro de Marita Verón, presentó la renuncia condicionada, con lo que busca evitar el Jury de Enjuiciamiento, proceso que se puso en marcha ayer con la presentación que realizaron los abogados de Susana Trimarco, la mamá de la joven desaparecida.

El vocal de la Sala II de la Cámara Penal aclaró que seguirá en el cargo hasta completar los trámites de jubilación que inició oportunamente. La nota fue presentada hace unos días y ya está en poder de la Corte Suprema de Justicia, según informaron a Télam voceros judiciales. El magistrado renunciante tiene 69 años, entró a la Justicia en 1986 y se desempeñó primero como juez del Crimen en Concepción; luego fue fiscal de Cámara en la capital y desde 1992 integra la Sala II de la Cámara Penal.

Con esta dimisión, Herrera Molina evitaría someterse al proceso de destitución que ayer puso en marcha Trimarco, la madre de Marita, mediante una denuncia presentada en la Legislatura contra él y los otros integrantes del tribunal, Alberto Piedrabuena y Eduardo Romero Lascano. En la presentación, los abogados de Susana Trimarco acusan a los jueces integrantes de la Sala II de la Cámara Penal de haber incurrido en delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones y falta de cumplimiento de los deberes de su cargo.

Los hechos que motivan la denuncia se basan en la conducta y procedimientos de los integrantes de la Sala II durante el juicio cuyo fallo fue dado a conocer el 11 de diciembre último.

El expediente fue elevado a juicio en 2004, y en 2009 la Sala II de la Cámara Penal fue designada mediante sorteo para entender en el debate oral. "Pasaron ocho años para que se produjera el debate oral y público, desde la elevación a juicio, y dos años y siete meses desde que fue designada la Sala II", indican.

José D'Antona, a cargo de la querella, calificó a los jueces de "corruptos" e indicó que "han incurrido en negligencia, parcialidad y están fuertemente sospechados de algún tipo de irregularidad económica".

Según el abogado, "son muchas las cosas que han sucedido y no las podemos dejar pasar por alto".

"Durante todo el juicio, estos tres jueces no les creyeron a las víctimas y según la opinión de ellos las mujeres rescatadas de prostíbulos y que atestiguaron haber visto en esos lugares a Marita Verón, eran putas que estaban en los burdeles porque querían", agregó.