Primero se anunció un aumento de 270 % solo para la UBA, lo que motivó un fuerte reclamo de las otras 60 casas de altos estudios. Pero ayer, el vocero presidencial amplió el refuerzo al resto de las instituciones.
Miércoles 22 de Mayo de 2024
Con el anuncio del gobierno nacional de un acuerdo con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) respecto del conflicto por la distribución de recursos para las universidades del interior, en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) se encendió una expectativa, en el marco de una cautela por las políticas de ajuste. “Si se ratifica formalmente lo anunciado con una resolución de igual tenor que se emitió para la UBA, sería un paso importante que reconoce lo que las universidades públicas venimos planteando desde enero. Nos da el oxígeno suficiente para poder llegar a fin de año sin lesionar las actividades básicas y el funcionamiento de las universidades. Quedan pendientes la infraestructura y el tema salarial de los docentes, además de las becas estudiantiles”, concluyó el rector de la UNR, Franco Bartolacci.
En su habitual rueda de prensa en Casa de Gobierno, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció que “el gobierno ha avanzado en un acuerdo con el Consejo Interuniversitario Nacional que va a permitir dotar a las universidades de los recursos en términos de gastos de funcionamiento, que todos entendemos que son los necesarios”, dijo el funcionario.
Según indicó Adorni, el reajuste de partidas se ubica en torno al 270 por ciento. “De no mediar ningún cisne negro, complicación o imprevisto, se va a estar formalizando a partir del lunes de la semana que viene”, precisó el vocero presidencial. “Era un reclamo del CIN, así como de algunos sectores políticos. Entendemos que es una muy buena noticia para todos”, sostuvo.
En medio de un fuerte ajuste del gasto público y una espiral inflacionaria, el gobierno nacional congeló el presupuesto universitario a valores del año pasado.
Las casas de altos estudios advirtieron que sin una recomposición de sus ingresos no tendrían fondos para seguir funcionando en el segundo semestre.
La escalada en la tensión entre los rectores y el gobierno nacional llegó a un punto máximo el 23 de abril. Ese día se realizó una multitudinaria protesta en todo el país en defensa de la universidad pública, que forzó a la Casa Rosada a reconocer que el reclamo era justo.
El conflicto volvió a ganar en intensidad la semana pasada, cuando el gobierno aumentó el presupuesto sólo para la Universidad de Buenos Aires (UBA). Recompuso un casi un 300 por ciento las partidas de la casa de estudios porteña, pero dejó al resto de las 60 universidades sin el refuerzo.
Frente a ello, el CIN elaboró un duro comunicado. “Es inadmisible que se actualice el presupuesto solo para una universidad”. Los rectores exigieron “un incremento igual” para todas las universidades públicas del país y plantearon: “No aceptamos que haya estudiantes de primera y segunda”.
El propio gobernador santafesino Maximiliano Pullaro expresó su malestar al calificar de “centralista, unitario y porteñocéntrico” al gobierno de Milei. En sintonía, el intendente Pablo Javkin, expresó con preocupación: “El interior está solo para aportar y producir, es de las cosas que hay que cambiar”.
En esta coyuntura, Bartolacci, calificó la discriminación hacia el resto de las universidades como “un despropósito”, para advertir: “Es un eslabón más en la historia desafortunada de un país que se reivindica federal, pero que después en la práctica de federal no tiene absolutamente nada”.
Ayer, y conocido el anuncio de Adorni, el propio rector aclaró que “si se ratifica formalmente lo anunciado con una resolución de igual tenor que se emitió para la UBA, sería un paso importante que reconoce lo que las universidades públicas venimos planteando desde enero”.
La autoridad académica recordó que ahora se intenta dar respuesta al reclamo ante una resolución “discrecional” y “desconociendo al 85 por ciento de los estudiantes que tiene el sistema universitario argentino”.
Sobre el refuerzo estimado en un 270 por ciento para las 60 universidades que no habían sido alcanzadas, Bartolacci, admitió que “nos daría el oxígeno suficiente para poder llegar a fin de año sin lesionar las actividades básicas y el funcionamiento de las universidades”.
Sin embargo, advirtió que quedan pendientes la infraestructura universitaria, el programa de asistencia y becas estudiantiles, el tema salarial de los docentes. Y la situación del sistema científico que “es más crítico aún porque nos importa la ciencia y somos parte de esta comunidad”. De todos modos, el rector valoró que constituiría un paso muy importante que habilita a tener mejores condiciones para desarrollar actividades a lo largo de todo el año. “Así, nos pondríamos a trabajar con autoridades nacionales la resolución de estos temas detallados que exigen una definición”, concluyó el rector de la UNR.