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Para el Loco Abreu los clásicos rosarinos ganados son "títulos sin trofeos”

Abreu dijo que en los clásicos se ponen en juego el “honor” y el  “orgullo”. “Me gusta dejar todo y saber que no hay nada más que ese partido”, señaló el delantero uruguayo del canalla.

Miércoles 15 de Octubre de 2014

El inicio de la semana encontró a Sebastián Abreu entrenando de manera diferenciada y frente a la incógnita sobre si estará el domingo desde el arranque. Pero el partido de la palabras ya comenzó a jugarlo. Lejos de las chicanas ni nada que se le parezca. Siempre bajo un respeto absoluto. Incluso hasta incurriendo en algunos razonamientos que bien podrían tomarse como contradictorios. No obstante, la confianza es mucha, más teniendo en cuenta el valor que el delantero le entrega a este tipo de encuentros, a los que tildó como “títulos sin trofeos”. Y hasta parece tener ya el partido en mente. Al menos la forma en la que Central debe hacerle frente. “Como jugamos en el primer clásico y también el segundo”, dijo el uruguayo. “Me gusta dejar todo y saber que no hay más nada que ese partido”, tiró.

  Todas esas frases mostraron a un Abreu decidido, convencido. Ni siquiera reparando en el dato sobre si será titular o no. Sí entiende que la molestia en el tobillo que lo tiene entrenando de manera diferenciada no será ningún impedimento. “La cabeza es impenetrable y mientras suceda eso todo tiene arreglo”, sostuvo.
  “Esta es una semana que tenemos que disfrutar porque es un partido que tiene mucha trascendencia. Sabemos que son tres puntos que más allá de lo que nos pueden sumar en la tabla es por orgullo y por lo que significa dentro de la ciudad la importancia de ganar”, dijo Abreu, para quien la obligación es “compartida”. En ese sentido esgrimió que “en los clásicos no hay quien llegue mejor o peor porque son partidos diferentes. Son títulos sin trofeos que se juegan durante la temporada y por los cuales ganar repercute positivamente a futuro y perder tiene connotaciones especiales que pueden jugar en contra”.

  ¿Es un partido que se debe ganar como sea o también importa el cómo? Para el Loco “depende de las circunstancias y cómo se presente. En principio uno cree y apuesta a una forma de jugar que ha sido beneficiosa para este tipo de encuentros. Después, los partidos se abren con un gol y a partir de ahí se puede generar otro tipo de juego que puede terminar siendo favorable. En lo que tiene que ver con los dos últimos clásicos jugados no está tan marcada la identidad futbolística de uno y de otro, sino que está más parejo. De parte nuestra me parece que no están tan detallados los duelos individuales como se vieron en los clásicos anteriores porque cambiaron las características de los jugadores”.

   —En este clásico parece no haber un favorito.
  —Ese es un tema más periodístico. Los jugadores sabemos que los clásicos son 90 minutos y ya quedó claro que contra el mejor equipo como lo era Newell’s pudimos sacarlo adelante.

   —Entonces en los anteriores hubo un favorito.
  —No, una cosa es ser el mejor equipo y otra el favorito.

   —¿Enfrentar a un mejor equipo no es enfrentar a un favorito?
  —En un clásico no. En su momento jugamos contra el mejor equipo del fútbol argentino y Central supo ganarlo. En este tipo de encuentros los análisis previos o los favoritismos no van, sino que cuenta la inteligencia de cada uno.

   —¿Haber ganado los dos anteriores no les da una cierta cuota de tranquilidad al menos desde el punto de vista de saber de qué manera hay que jugarlos?
  —Lo que nos da es la seguridad de que son 90 minutos y que todos los análisis previos no los tenemos que tomar en cuenta, pero sí para saber cómo contrarrestamos el buen juego del rival y potenciamos lo nuestro.

   —¿De ganar puede ser un espaldarazo de cara a lo que viene, como la Copa Argentina?
  —No, espaldarazo no necesitamos. Ganar el clásico es por honor y orgullo, por lo que representa la camiseta de Central. Hoy la gente sabe muy bien con qué bueyes está arando.

   —Lo del espaldarazo es porque vienen de sufrir tres derrotas seguidas.
  —La otra vez también veníamos mal y tuvimos un envión muy bueno en lo deportivo. No contemplo este tipo de partido para eso, sí para generar una hegemonía y seguir transmitiéndoles a los más jóvenes la importancia y la relevancia que tienen estos partidos que, repito, son títulos sin trofeos.

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