Sábado 21 de Junio de 2014
El caso de "los cinco de Central Park", que ahora rondan los 40 años de edad, provocó en su día una importante brecha racial en la ciudad de Nueva York. La prensa los retrató como una "camada de lobos" y mucha gente, a coro, pidió un castigo ejemplar para ellos.
La situación en Nueva York durante los años 1990 era muy diferente y dominaba la mano dura frente al crimen. Por aquella época se registraban más de 2.200 homicidios al año, casi seis veces más que ahora. Central Park, como el metro, eran lugares muy peligrosos.
Conocida en los años 2000 la inocencia de los cinco hispanos, la liberación de la cárcel ayudó a contener la hemorragia en la que se supone es la metrópolis más inclusiva y diversa de EEUU.
El actual alcalde demócrata Bill de Blasio consideró ya en su campaña electoral que había llegado el momento de cerrar otra de las heridas que aún sangra entre los vecinos de la ciudad de los rascacielos. Era, dijo, "una obligación moral".