Miércoles 09 de Septiembre de 2015
El Club Naútico Melincué y la comuna de esa localidad anunciaron el inicio de la veda en la actividad pesquera en la laguna homónima.
La medida apunta a resguardar la fauna ictícola, básicamente el pejerrey, que fue la vedette de la temporada con piezas que alcanzaron los dos kilogramos. Durante el período invernal, un promedio de más 100 lanchas por fin de semana se acercó hasta el club Naútico para disfrutar de un día de pesca. La afluencia de pescadores era básicamente de la región, aunque también hubo aficionados de remotos lugares de la Argentina.
Melincué consolidó su perfil pesquero a partir la reorganización del club Naútico, que con el apoyo de la comuna logró reactivar sus instalaciones, prestar el servicio de lanchas (con un costo de 200 pesos por bajada de lancha a la laguna) y el propio servicio de cantina y buffet para comodidad de los pescadores.
El beneficio no sólo fue del propio club, sino también del pueblo que durante los fines de semanas veía cómo se reactivaba la actividad comercial. "Los fines de semana es impresionante como trabajan los comercios, hospedajes y cabañas y eso en parte se lo debemos a la actividad pesquera y otra parte a la presencia del hotel Casino Melincué", dijo un habitué del emblemático bar céntrico El Pelayo, uno de los más antiguos de la provincia.
Explotación responsable. El tema de la pesca es prioritario desde hace unos años en la comunidad. "Para nosotros es muy importante la explotación responsable y controlada de los recursos que tiene la laguna". comentó el presidente comunal de Melincué Gabriel Rébora, quien agregó que "nos informaron guardafaunas e incluso algunos guías de pesca que estaban saliendo ejemplares que ya estaban por desovar. Nos plantearon que resultaba una pena desperdiciar ese recurso que el año que viene nos garantizará una población de pejerreyes mucho más elevada".
Agregó que "la veda es total, tanto para embarcados como para los que pescan desde la costa; y aunque suene antipático porque pareciera que aquel que pesca desde tierra firme hace menos daño, esto no es así. Todos sabemos que el pejerrey desova en la costa, en los juncos, en las piedras; por lo que no se puede pescar de ninguna forma. Se trata de ser responsables para disfrutar de una laguna mucho mejor y para todos". Históricamente la temporada de desove comenzaba en octubre y noviembre, sin embargo eso parece haber cambiado. "El ciclo de los pejerreyes está cambiando, los tiempos de reproducción son más cortos y eso hace que haya cada vez más ejemplares", dijo el guardafauna Carlos Goniel, un conocedor de la emblemática laguna.
El proceso de consolidación de la población de pejerreyes muestra resultados cada día: "Algunos pescadores han sacado ejemplares de más de dos kilos. Esto nos indica que estamos por el camino correcto; tenemos que cuidar la laguna y sus recursos como lo venimos haciendo", agregó el baquiano.
La laguna de Melincué es un espejo de agua de más de 12 mil hectáreas, con propiedades curativas y barros ideales para tratamientos faciales. Además, no sólo fue y es un polo turístico a nivel provincial, sino también un gran atractivo ya que en los últimos años se ha incrementado drásticamente la presencia de pescadores.
Sobre los controles y sanciones Rébora remarcó: "Nos basamos en las ordenanzas y leyes provinciales. También tenemos normas municipales y apelamos a la buena voluntad de la gente pero si se necesitan sanciones económicas no dudaremos en aplicarlas para garantizar la viabilidad del ecosistema y la potencialidad del recurso como atractivo turístico".
Las penas, que suelen aplicarse por mediación de la policía, van desde el decomiso de ejemplares hasta la retención de la lancha y multas. La laguna cuenta con cinco guardafaunas que controlan el uso correcto de los recursos.