Miércoles 19 de Marzo de 2014
Este viernes, como tantos otros, mi hijo de 17 años y su novia fueron a almorzar al centro comercial que se encuentra en el parque Alem. Cuando regresaban por calle Nansen, faltando pocos metros para Rondeau, fueron abordados por un muchachote que a punta de un arma blanca los asaltó y tomó lo que pudo bajo amenaza de muerte a ambos menores. Mi hijo y su novia hicieron lo que siempre les decimos: no se resistan y deben darles, porque nada vale la vida. Luego de esto, este muchacho corrió dándose a la fuga con escasos treinta pesos y dos celulares, por los que podrá obtener otros treinta pesos más. Queremos agradecer a la persona que llamó al 911, al operador de este servicio, pero sobre todo a los policías que de inmediato hicieron contacto con los chicos, los contuvieron y hasta los acercaron al domicilio. Reflexiono en frío y digo: este magro ladrón al cual tengo absolutamente identificado, ya que es uno de los abrepuertas de taxis sobre la calle Nansen, frente al centro comercial, seguramente producto de la lluvia hoy no pudo llevar un peso a su casa para que coma su hijo, por eso escribo estás líneas sin rencor y hasta agradeciendo que no dañó a mi hijo ni a su novia. Todo lo que vivimos hoy me hace reflexionar y preguntarme: ¿quién es responsable de este flagelo?, ¿la policía ?, ¿los políticos?, ¿o tal vez el consumismo que nos ciega y no nos deja ver la realidad frente a nuestros ojos? Sí, todos somos responsables, absolutamente todos. Por eso propongo mirar hacia adentro y sin odio preguntarnos: ¿por qué pasa lo que nos pasa todos los días? En vez de criticar, deberíamos comprometernos a cambiar la realidad nuestra y de nuestros conciudadanos, no acusando sino trabajando.
H. M. Vázquez
DNI 16.535.901