Lunes 11 de Junio de 2012
"Tiren papelitos" lo hizo famoso a Clemente, entrañable personaje del maestro Caloi. Parece ser que también lo será por ello el senador Pichetto. En su enceguecida defensa a la candidatura del doctor Reposo como postulante a procurador general de la Nación alegó en el ámbito de la audiencia pública en el Congreso, "que se valoran más los papelitos que acreditan capacitación que una trayectoria como funcionario público". Continuó diciendo que "ello habría que reverlo". Y que no diga que lo sacaron de contexto, porque al buen entendedor pocas palabras bastan, sobre todo cuando no conforme con sus expresiones siguió su alegato contra quienes son muy entendidos y estudiosos pero poco conocen de la cosa pública. Esto contradice brutalmente la continua defensa que realiza la señora presidenta de la inversión del 6 por ciento del PBI en educación, lo cual es cierto y muy positivo. Aunque por qué no hacerlo si también la presidenta de la Nación fue quien desacreditó la tarea docente reduciéndola al poco esfuerzo por trabajar cuatro horas de clases. A propósito, no todas son malas, tuve una buena mateada este domingo con mis primas docentes mientras corregían la parva de exámenes de sus alumnos. Yo les expliqué que los domingos no se trabaja y en todo caso son horas extras al 100 por ciento de su remuneración siempre que no superen el tope legal previsto. Fue inútil, aun con los dichos presidenciales y mis argumentos, su deber y vocación pudo más. Seguí cebando. Y quizás el destino quiso que por inmiscuirme donde no me llamaron hoy el palazo lo recibiera yo. Justo es decir, junto a millones más. Años juntando papelitos en colegios, cursos, congresos, jornadas como oyente y expositora. Años en carreras de grado y posgrado. Y aun como alumna a mis 50 años todavía me esfuerzo y enorgullezco en recibir clases de prestigiosos docentes. ¿Mis hijos y alumnos pensarán que también he perdido años juntando papelitos? ¿Cuántos millones de hijos y alumnos más lo pensarán? ¡Qué mensaje nefasto! Señora presidenta: usted que tanto valora a sus jóvenes científicos promoviendo su repatriación, que impulsó y concretó Tecnópolis como mascarón de proa, que reclama la profesionalización de empresas y organismos públicos, que entregó miles de notebooks para que jóvenes sigan estudiando juntando papelitos, ¿avalará las infortunadas palabras del jefe del bloque de senadores de su partido? Las incongruencias tienen patitas cortas.
Lidia Giovannoni