Sábado 15 de Octubre de 2011
Así decíamos cuando niños. Gonzalo Ojeda, el mozo que encontró dólares y pesos, no pensó así e hizo lo que la gente tanto aplaude. Ni las gracias le dieron. No quieran decirme que lo importante es la acción, el tener la conciencia tranquila. ¡No! Esta conducta propia de los que se dicen "y si era mío el dinero", es de nosotros, los argentinos. Aquí no existe, como en otros países, el retirar el 10 por ciento y entregar el resto. ¡No! Aquí uno debe conformarse con mirarse al espejo y decirse (porque otra cosa no le queda): "qué tipo honesto que soy, yo me amo, si todos fuesen como yo". He vivido un hecho similar hace muchos años y vi cómo argentinos le discutían a un heroico señor europeo que había encontrado un dinero, el porcentaje a descontar. Era el dinero de un numeroso grupo de estudiantes. Y yo pretendo que le den las gracias, aunque más no sea, a este joven que entre sus sueños solamente espera tener algo propio. Eso ya lo tiene: la honradez, aunque a los beneficiados poco les importe. Hay cosas que se retribuyen con dinero, máxime cuando a uno le sobra y lo olvida alegremente. Lo digo ateniéndome a nuestras costumbres argentinas que no reconocen, como vemos, el recompensar las buenas acciones.
Demetrio J. Soso / DNI 5.395.127