Viernes 12 de Julio de 2013
El mesías llegó y está entre nosotros, esta es la Iglesia que quería para volver a creer en Dios. Me había alejado de la misma hace tiempo. Su sola figura, su predicamento, el altísimo valor que le da a la vida de otros seres humanos por encima de su propia persona e investidura habla de su grandeza espiritual. Derribará los antiguos dogmas anquilosados en la propia estructura verticalista de una institución desactualizada, no acorde con el modernismo, llena de hipócritas y gente con doble discurso. Pero no es la única, toda institución conformada por hombres adolece de estas contradicciones, hay que expulsar a los demonios en donde se encuentren, en beneficio de la humanidad, que en definitiva será la heredera de todos estos cambios. Llegó la hora de la purga. El mundo católico y quienes no lo fuesen estarán agradecidos por su esfuerzo.
DNI 8.634.022