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Paloma San Basilio: "Estoy en una dimensión de placeres múltiples"

San Basilio le dice "Hasta siempre" a los escenarios en una gira que la llevará a recorrer países de todo el mundo y que este jueves la trae al City Center de Rosario, a las 21.

Domingo 05 de Mayo de 2013

Una paloma en constante tránsito. Con la sabiduría que sólo brindan las experiencias, Paloma San Basilio es una mujer que siempre buscó la aventura detrás de la canción. "Estoy estupendamente", dice la cantante desde Los Angeles donde se encuentra visitando a su hija quien le produjo su último disco "Amolap", en el que cambió su perfil melódico por uno más electrónico y moderno. San Basilio le dice "Hasta siempre" a los escenarios en una gira que la llevará a recorrer países de todo el mundo y que este jueves la trae al Centro de Convenciones City Center de Rosario a las 21. Antes del gran show que recorrerá su carrera de principio a fin en un "mini musical", la cantante española charló a fondo con Escenario. El porqué de su retiro, su preocupación por la violencia de género, su no creencia en el concepto de pareja tradicional y qué hará a partir de ahora.

—¿Por qué decidís decirle "Hasta siempre" a los escenarios?

—No es una decisión sino un sentimiento natural que se ha ido instalando y te da pautas para que planees tu vida en cada etapa distinta. Estoy tratando de apostar porque en cada etapa hay opciones nuevas que puedes desarrollar, hay estímulos y distintos lenguajes que son interesantes de experimentar. El ser humano tiene que estar en movimiento y evolución constante. Y ese ha sido mi lema en la música y en todo lo que he hecho.

—En esta etapa, ¿cuáles son las razones de tu vida?

—Yo creo que es verdad que cada etapa de la vida te propone aventuras distintas, esa es una de las grandes ventajas que tenemos los que creemos en esta evolución. No hay ninguna etapa que sea mejor que otra, sino que cada una te genera ilusiones y la sensación de que siempre hay algo mejor y nuevo por aprender. Esas son mis motivaciones. Durante muchos años el eje de mi vida ha sido la música, los escenarios y las giras. Y ahora me apetece esta etapa de más tranquilidad e intimidad para poder disfrutar de mi hija y los niños, que están muy lejos y trato de pasar algunos inviernos aquí en Los Angeles con ellos. También estoy bastante ilusionada con la pintura. En noviembre hice una exposición en Sevilla y en enero otra en Madrid, con los cuadros que pinto cuando estoy en mi casa del sur de España, que está mirando al océano. Creo que el océano es un gran mensajero; no sólo me ha puesto en contacto con América y me ha hecho tener una vida más rica y apasionante, también me trae colores que intento plasmar en la pintura. Además, siempre me gustó escribir, que es algo que hacía de manera esporádica cuando alguien me pedía una publicación sobre temas concretos. Y ahora estoy colaborando de una manera habitual en la edición digital del periódico español ABC, en la sección "Ciento Volando" (así, con C). Escribo sobre California, la cultura, las mujeres que la pasan mal. Es muy importante hacer cosas que te salgan de adentro, que te preocupen y poder comunicarlas.

—Lograste tener un lugar en un mundo manejado por los hombres. En ese sentido, ¿todavía sentís que la mujer no logró llegar al mismo lugar que el hombre?

—Creo que sigue habiendo una gran separación. No lo digo en detrimento de los hombres porque no soy feminista, soy humanista. Creo en el ser humano y su capacidad de convivir e intercambiar. Creo que sigue habiendo una gran discriminación. Aún en el mundo desarrollado, en las cúpulas piramidales de las empresas, los puestos más altos siguen siendo de los hombres. Y además, la mujer sigue siendo maltratada, humillada, violada. Así que imaginate todo lo que queda para hacer.

—En Argentina, hace poco, hubieron tres casos de mujeres quemadas por sus respectivas parejas en un sólo fin de semana. Hay mucha violencia de género aquí.

—Creo que conviven con bestias. En España, donde se trata de gente de Europa, supuestamente del "desarrollo", concepto absolutamente falso, hay una mujer que muere a diario víctima de su pareja. Hemos avanzado porque ahora los casos salen a la luz y las mujeres se van de la casa. Pero antes podían tener una vida entera de humillación y maltrato. La mujer tiene que luchar por su dignidad.

—Es muy interesante tu ejemplo para resaltar que la violencia de género es un fenómeno que traspasa el primer o el tercer mundo.

—Es transversal. El otro día me pareció un acto estupendo cuando el Papa Francisco se puso a los pies de una mujer. Ya es hora de que todas las instituciones se hagan responsables de su pequeña parcela.

—Julio Iglesias dijo que los artistas que perduran muchos años son gente de tierra y no de nubes. ¿Supiste equilibrar tu fama y tu vida personal?

—A mí me gusta más transitar por las nubes que por la tierra. Creo que es bastante sencillo, no tengo ningún mérito. Tus entrevistas y la vida pública como artista tienen una línea sutil donde dices lo que crees que tienes que contar. Nunca tuve ningún problema. Nunca utilicé a mi familia con fines publicitarios.

—Hay una característica de las artistas mujeres que han tenido gran éxito en su vida profesional y deciden no estar pareja, como tu caso y el de las argentinas Susana Giménez y Moria Casán. ¿Cómo surge esa posición de mujer liberal?

—Creo que en una etapa de la vida, una pareja estable se hace necesaria. También por lo que hablamos, culturalmente se impone el concepto de pareja, que ni siquiera es lógico porque hay muchas fórmulas que se desarrollan cada vez más. Sí es cierto que, a partir de un momento, cuando tú empiezas a conocer muchos países, gente y culturas, tu espacio se va haciendo grande. Ahí entra el afecto por los amigos y por personas que forman parte de tu vida desde hace mucho tiempo y que no tienen por qué tener la definición de pareja que es cerrada. Y por supuesto el gran afecto por mi hija y mis nietos que son los faros que iluminan desde lejos. Entonces empiezas a notar que no necesitas una relación tan dependiente. Estoy en una dimensión de placeres múltiples y amor universal. Es algo difícil de explicar. El concepto de pareja se quedó en otra etapa de mi vida. También por mi profesión estás abierta a muchas cosas y tienes tus tiempos. Yo no tengo horarios, me da igual comer que no comer. Es fantástico. No es como una relación de pareja donde uno es generoso en función de lo que te devuelven o porque la pareja te da seguridad.

—En tu último disco "Amolap", producido por tu hija, cambiaste de género de lo melódico a lo electrónico. Es maravilloso que te reinventes en cada época y te animes a lo nuevo. "Por qué me abandonaste" es súper bailable para la disco y hagas el género que hagas, mantenes la elegancia como nadie. ¿No le tenés miedo al cambio?

—Ha sido una experiencia de regeneración maravillosa porque cuando me puse en manos de mi hija Ivana tenía confianza absoluta. En el estudio tenía que ser humilde y dejarme llevar por ella desde el punto de vista vocal, incluso hasta borrar antiguas formas de cantar para entrar en otras. Ha sido un ejercicio duro pero fascinante. A mucha gente no le gustó, a mucha sí. Y se ha vendido mucho más de lo que se pensaba (risas). También ha tenido muchas descargas de internet. Entré en un perfil de gente que no me conocía. Lo hice sin miedo a que alguien pueda criticarlo.

—Te mantenés fantásticamente bien. ¿Todo está permitido para cuidar la estética?

—Yo estoy de acuerdo con todo, incluidas las cirugías, mientras que no suponga una dependencia o un rechazo de uno mismo. Me encanta comer sano. También hago yoga y me baño en el mar. Me encantan las olas, me da igual si es invierno o verano. En cuanto sale un poquito de sol, me tiro al agua y digo ¡aquí estoy! Me gusta cantar en el agua. En el momento en que nació mi hija me puse a cantar. Hay mucha relación entre cantar y la vida, y el agua es vida. Cantar es algo mágico, difícil y apasionante. Tu relación contigo misma y con el entorno hace que te sientas mejor.

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