Viernes 15 de Marzo de 2013
Mientras la palabra Francisco y los efectos de la elección del nuevo Papa siguen resonando en la ciudad, las voces se suman y, con ellas, las opiniones. El cimbronazo que significa la elección de la máxima figura de la Iglesia Católica tuvo su impacto en otras religiones y, en principio, sus referentes se mostraron expectantes, aunque esperanzados en que Jorge Bergoglio pueda realizar los cambios que le hacen falta al gobierno apostólico romano. El obispo emérito metodista Federico Pagura apeló a un mensaje de su emblemático colega católico Enrique Angelelli: "Tiene que tener un oído en el pueblo y otro en el Evangelio".
Para Pagura, "hay asuntos candentes que la sociedad ha tenido que soportar en estos tiempos y ahora se han multiplicado". De esta manera, dijo que "la herencia a la que se tendrá que enfrentar Francisco es peor que la que sobrellevó (el Papa emérito) Benedicto XVI". Y siguió: "La actual es más riesgosa y urgente".
En tren de analizar la figura de Bergoglio, opinó: "Sé que es un hombre discutido. Las denuncias de (el periodista Horacio) Verbitsky (lo ligó con secuestros en la última dictadura militar argentina), deben ser tomadas en serio. Si el Papa está comprometido con la verdad, tendrá que contestarlas con toda franqueza, aunque tuviera que pedir perdón a la humanidad por no haber sido fiel en algunos aspectos de su ministerio pastoral".
Sin embargo, Pagura balanceó la figura del pontífice: "Está abierto a la discusión y al diálogo; incluso, ha tenido gestos hacia la gente de nuestra iglesia (metodista) que lo honran, y a eso se lo reconocemos con gratitud".
De este modo, el referente de la Iglesia Evangélica se mostró cauto, aunque consciente de que el Pontífice argentino es permeable al diálogo y "tiene las luces" intelectuales para "desarrollar una función creativa y decisiva".
Recién cumplidos sus 90 años el pasado 8 de febrero, analizó la realidad desde su óptica y su ideología. Así, señaló que Bergoglio, "como obispo de Roma, tendrá una tarea muy importante a la hora de hacer definiciones sobre cuestiones de carácter canónico, además de derechos humanos, la guerra y la pobreza".
En esta dirección, puso en un párrafo separado la problemática de la sexualidad. Y remarcó: "Sueño con que alguna vez se lleve adelante un congreso franco con la participación de todos los credos para discutir este tema".
Historias. El capítulo de las anécdotas, contadas por cientos de personas estos días, también hizo pie en Pagura, quien guarda una carta manuscrita del ahora Papa enviada en ocasión del cónclave del que surgió el nombre de Benedicto XVI, en abril de 2005. En aquella oportunidad, y según Pagura, a sabiendas de que su elección "sería para un representante del espíritu de la Inquisición", el obispo metodista le hizo saber a Bergoglio (participante del cónclave) que el alemán no le inspiraba confianza . "Por eso insistí en una misiva que buscaran realmente la dirección óptima para optar por aquella persona que pudiera responder a las necesidades y los desafíos que representa esta generación para toda la humanidad". Al poco tiempo, llegó la respuesta de Bergoglio. "Constestó también a través de una carta escrita a mano agradeciendo mis palabras, mis deseos y expresiones de esperanza", recordó el metodista.
El nonagenario no dejó de sorprenderse el miércoles ante la decisión del cónclave en proclamar al ex arzobispo de Buenos Aires. "Me llamó la atención que, habiendo sido uno de los competidores mayores en la época de Benedicto, no apareciera ahora su nombre y sí el de otros cardenales de distintos países, todos con una trayectoria muy conservadora y ortodoxa", dijo este religioso que siguió "de cerca" el resultado de la fumata en el Vaticano.
El referente metodista había cuestionado en una nota con La Capital a la actual civilización. En esa oportunidad dijo que "está dando estertores y debe surgir una nueva relación entre los hombres que no les haga derramar sangre, sudor y lágrimas para subsistir".