Pagan rescate por una joven secuestrada
Buenos Aires.- Una estudiante de 22 años fue secuestrada ayer en la localidad bonaerense de Carapachay por delincuentes que la llevaron en su propio...

Miércoles 09 de Febrero de 2011

Buenos Aires.- Una estudiante de 22 años fue secuestrada ayer en la localidad bonaerense de Carapachay por delincuentes que la llevaron en su propio auto a la villa Santa Rita, de San Isidro, y luego de que su padre pagara 10 mil pesos como rescate fue liberada por la policía tras una persecución y tiroteo. La víctima, Tania Trotta, fue rescatada sana y salva, se recuperaron los 10 mil pesos del rescate y fueron detenidos dos jóvenes. Dos están prófugos.

"Estuve bien en todo momento, estoy perfecta. Gracias a la policía, quiero dejar en alto a la policía de San Isidro", dijo Tania a la prensa, en la puerta de su casa de Villa Adelina. La clave de la actuación policial fueron dos efectivos de un patrullero de la comisaría de Boulogne. Les llamó la atención ver el auto BMW del padre de la víctima parado en la entrada de la villa, con las balizas encendidas.

Todo comenzó a las 3 de la madrugada cuando Tania salía de la casa de una amiga, situada en la calle Washington 3700 de Carapachay, partido de Vicente López. "Le fue a hacer el aguante a una amiga. Cuando salía, vinieron dos corriendo, la metieron en el auto y se la llevaron", relató a la prensa Salvador Trotta, el padre de la víctima.

Un jefe policial explicó que dos delincuentes la obligaron a ascender a la parte trasera de su Volkswagen Gol Trend blanco. "Venían corriendo y yo no iba a correr, los esperé con las llaves en la mano. Había un auto cortándome la calle", dijo Tania al recordar ese momento.

La joven dijo que los secuestradores "eran cuatro" y que trató de no mirarlos. "Me subieron, me dijeron que me tiraban enseguida, que no me preocupe, y empezaron a decir «por ahí tus papás pagan»", recordó la chica al explicar cómo el robo se transformó en un secuestro.

"No sabían ni ellos qué pedir, puse yo la cifra. Básicamente puse el precio del rescate. Llamé a papá para que pague", reveló. Trotta contó que los captores no lo dejaron cortar la comunicación, por lo que no pudo llamar a la policía. El pago acordado fue de 5.000 pesos y 1.000 dólares. Los captores pidieron que pusieran el dinero "en una bolsa blanca".

"A mi marido le dieron una dirección. Me dijo «quedate en casa» y se fue para allá", recordó la madre de la chica. Trotta, un comerciante de 61 años, llevó el dinero hasta la villa Santa Rita y luego, por pedido de los maleantes, se quedó esperando la liberación, circulando con las balizas encendidas.

Al ver el BMW en las inmediaciones de la villa los efectivos de Boulogne sospecharon y lo interceptaron. "Me siguieron a mí, el sospechoso era yo. Ahí les dije que acababa de pagar el rescate", señaló Trotta.

Los policías se dirigieron al lugar donde Trotta había dejado el dinero. Vieron el Gol y dieron la voz de alto. Los secuestradores quisieron escapar, pero chocaron un volquete y abandonaron el auto con la víctima. Bajaron y comenzaron a disparar. Los policías respondieron con postas de goma. En la huida, arrojaron la bolsa con el dinero y dos de ellos fueron detenidos: Matías López, de 29 años, y Federico Altamiranda Rodríguez, de 27, ambos de Boulogne y con antecedentes. La joven dijo que el trato fue "muy bueno" las dos horas que estuvo cautiva. l (Télam)