Padre Ignacio, un grande
Las respuestas al reportaje de este diario al Padre Ignacio, muestran la grandeza de un hombre por su extraordinaria sabiduría y, por qué no, por su santidad que excelsa su figura, tan sólo por sus dos grandes virtudes: su humildad y su sencillez.

Lunes 09 de Abril de 2012

Las respuestas al reportaje de este diario al Padre Ignacio, muestran la grandeza de un hombre por su extraordinaria sabiduría y, por qué no, por su santidad que excelsa su figura, tan sólo por sus dos grandes virtudes: su humildad y su sencillez. Cualidades de las que carecen casi todos los gobernantes y políticos. Dios le dio un don muy especial (todos nacemos con dones, sólo hay que darles vida), dedicarse a la atención de sus hermanos.Durante 33 años, millones de personas pasaron frente a él recibiendo la bendición de Dios a través de su mano, muchos fueron sanados física y/o espiritualmente y todos salieron reconfortados y aliviados de sus males, angustias y pesares. El Padre Ignacio es, sin duda, un hombre de Dios y enviado por Dios. Como cristiano estoy orgulloso de contar con un santo varón entre nosotros y también como rosarino tenerlo tan cerca. Sinceramente tenemos un privilegio divino. Por supuesto que tiene detractores, todos los santos y mártires lo tuvieron, pero eso ya lo había anunciado Cristo en los Santos Evangelios y eso es lo que nos fortalece, nuestra fe.

Juan Bressan