Domingo 19 de Septiembre de 2010
El sacerdote Julio César Grassi reiteró ayer su inocencia en las causas que lo acusan por abuso sexual y corrupción de menores y reveló que “apareció un testigo nuevo que creo yo puede llegar a dar vuelta la causa”.
Asimismo, ante la posibilidad de que un Tribunal Criminal de Morón decida pasado mañana si lo envía a prisión afirmó que no quiere ir preso porque eso sería “perder el tiempo” dado que “una persona inocente no tiene que estar en la cárcel”.
Grassi también consideró que era un “plantea absurdo” sostener que pudo recorrer un trayecto de más de una hora entre los dos sitios donde se le adjudicaron los abusos en una basílica, una vivienda en Hurlingham y una radio.
El sacerdote advirtió que “en un delito que es palabra contra palabra hay que buscar la credibilidad a través de las cosas que están alrededor, porque acá pruebas no hay ninguna”.
“De 130 testigos, todos fueron a hablar de oídas, de terceras personas que dijeron o les dijeron”, añadió.
Grassi reveló a radio Belgrano que “apareció un testigo nuevo que hizo una denuncia en Capital Federal que yo creo que puede llegar a dar vuelta la causa”.
Y, resaltó que “todo este escarnio que estoy viviendo, este pesar de limitaciones en mis actividades, no poder desarrollar mis vocaciones como sacerdote y educador, todo esto son barrotes en la cara y en el corazón. Es terrible”.
“Quien imagina estar sentado en mi silla tiene que pensar que es una silla eléctrica”, acotó el sacerdote para graficar su situación judicial que se complicó esta semana luego de que fiscales y uno de los jóvenes que lo acusó de abuso reclamaron al Tribunal Oral en lo Criminal 1 que ordene su detención.
El abogado Sergio Piris, representante de un adolescente que estaba en guarda en el hogar Felices los Niños y que acusó al sacerdote de manosearlo, reclamó la inmediata detención de Grassi en base “al peligro de fuga por el monto de la pena de 15 años”.
Ese pedido se sumó al que efectuaron el jueves los fiscales que acusaron a Grassi en el juicio, al entender que la libertad del cura es un “acto de desigualdad” por la gran cantidad de arrestados por delitos mucho más leves.
Los jueces Luis Andueza, Jorge Carrera y Mario Gómez tienen plazo hasta el martes para resolver el arresto del cura.
Pero, la defensa de Grassi podría presentar antes del martes un recurso de habeas corpus para evitar la cárcel.
El martes pasado, el Tribunal de Casación bonaerense ratificó la condena dictada el 10 de junio de 2009 por dos hechos de abuso sexual agravado y corrupción de menores en perjuicio de un joven que estaba bajo su guarda en la Fundación que dirigía Grassi. l (DyN)