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Pablo Becker, el nuevo pibe 10 de Rosario Central

El volante canalla nacido en Los Quirquinchos debutó de titular en el conjunto diridigo por Miguel Angel Russo con una dosis de atrevimiento y picardía. Metió un golazo que le resultó "inolvidable".

Lunes 10 de Septiembre de 2012

Cuando Ovación le pidió que definiera la noche que vivió en el Gigante, Pablo Becker respondió como lo hizo cuando marcó su gol ante Nueva Chicago: sin dudar y de manera convincente. “Fue algo inolvidable. Y lo celebré con toda mi familia en mi pueblo, Los Quirquinchos”, aseveró el volante creativo, que a su vez demostró en su bautismo de titular una alta dosis de atrevimiento y picardía. “Uno venía trabajando duro para tener la oportunidad que Russo me dio. Por suerte las cosas salieron bien porque ganamos”, amplió el pibe surgido de la cantera y dejando al margen su rol activo ante el Torito. “Sinceramente había soñado muchas veces con debutar así, pero nunca esperé algo así”, rememoró el nuevo 10 canalla con la sinceridad de sus juveniles 19 abriles.

   “Por suerte las lesiones quedaron atrás. La verdad es que tuve dos muy importantes y seguidas. La primera fue cuando vine de la pretemporada en Mar del Plata. Rivoira era el técnico y quien me hizo debutar. Tuve osteocondritis en la rodilla izquierda. Estuve parado bastante, pero por suerte me recuperé cuando vino Pizzi. De hecho fui a Necochea a la pretemporada. Y cuando volvimos me agarró pubialgia. Ahí traté de estar tranquilo porque la cabeza me iba comiendo todo. Con paciencia me fui recuperando”, destacó Becker.

   Está claro que no todo fue de color de rosa para esta joyita surgida de las canteras auriazules (ver aparte). Es que además de sus postergaciones por los problemas surgidos, con Pizzi sabía también en su interior que no iba a tener muchas chances de mostrarse debido a que el por entonces entrenador canalla no era de darle mucho rodaje a los pibes que venían empujando desde abajo. Pero con el arribo de Miguel Angel Russo renovó la esperanza.

   “Sí, ahora es distinto. Y le estoy agradecido al técnico por haberme dado la oportunidad de jugar de entrada ante Chicago. Fue muy importante su apoyo como también el de mis compañeros”, acotó el volante, quien además se dio el gusto de lucir la camiseta con el 10 sobre sus espaldas. “La verdad es que cuando vi el número que me habían dado me dio mucha emoción y felicidad”, confesó el juvenil que puede jugar de enganche o por derecha.

   Eso sí, cuando se lo interrogó sobre con qué clase jugador se encontrará el hincha centralista, teniendo en cuenta que prácticamente recién lo junó el pasado sábado, Becker disparó: “Si llego a tener continuidad me podrá ir conociendo más. Pero siempre trato de jugar por abajo y aportar lo mejor para el equipo en función de ataque”.

   No hay dudas, si no desespera por demostrar su técnica es factible que Central haya encontrado en su figura una verdadera joya. El nuevo pibe 10.

 

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