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Oyarbide se defendió de las críticas y dijo que es un juez independiente

El mismo día en que dos magistrados federales rechazaron su excusación sobre causas que involucran al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el juez Norberto Oyarbide salió a defender su honorabilidad y se definió como un juez "independiente".

Miércoles 03 de Octubre de 2012

El mismo día en que dos magistrados federales rechazaron su excusación sobre causas que involucran al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el juez Norberto Oyarbide salió a defender su honorabilidad y se definió como un juez "independiente".

También dio detalles sobre los motivos que lo llevaron a apartarse de las causas judiciales contra Moreno. "Lo peor fueron los llamados telefónicos que recibí deseándome la muerte y los insultos a mi madre", indicó Oyarbide en una entrevista radial.

"¿Usted es un juez independiente?", le preguntaron. "Sí, claro; no sé por qué me pregunta esto", replicó.

Consultado por las críticas que le hizo Paula de Conto, la mujer que denunció a Moreno, y quien se alegró con su decisión de dejar la causa, Oyarbide contestó: "Son las mismas cosas que dicen Schoklender, Zanola y todas las personas que están procesadas".

"Tienen todo el derecho de decirlo y yo continúo siendo juez. Hay mecanismos que son puntuales dentro de todo el derecho objetivo que es la posibilidad de plantear una recusación puntual o solicitar un apartamiento por juicio político. Son mis superiores los que van a definir estas cuestiones", continuó.

El juez federal, cuyo domicilio particular fue escenario de una ruidosa una protesta, reivindicó la posibilidad democrática que tiene la población de realizar protestas y aclaró que "no fueron las cacerolas" las que lo llevaron a pedir su "inhibición" en los dos expedientes.

"El peor de los momentos fueron los llamados que recibí en mi casa, de todas las personas que preguntaban por mí y me deseaban la muerte. Fueron más de 50 llamados que me deseaban que me muera de cáncer, que me muera de tal cosa. Todo exactamente igual, y puteando a mi madre", describió Oyarbide.

El juez aseguró que la denuncia de una despachante de aduana por supuestas amenazas de Moreno y la presentación del ministro de Justicia, Julio Alak, sobre un presunto plan para asesinar al secretario de Comercio Interior "son dos caras de la misma moneda" y que por ello adoptó posturas similares.

Sacudón. "Tengo la cabeza como un Kohinoor", dijo Oyarbide, aludiendo así a la tradicional marca de máquinas secadoras de ropa, en un intento por graficar su actual estado anímico.

"Estoy viviendo algo sumamente especial, por las responsabilidades, por las resonancias de mis resoluciones, por las diferentes alternativas que se presentan. No es lo mismo investigar a una persona que se apodera de un bien de modo irregular que investigar a la presidenta de la República, como me ha pasado", ejemplificó.

El magistrado aseguró que la decisión adoptada por sus pares Daniel Rafecas y Ariel Lijo estaba dentro de las posibilidades y ahora ambas causas se quedaron sin un juez a cargo.

"Quedó abierta la contienda y ahora será la Cámara Federal, con tres jueces, quienes van a analizar las razones esbozadas y dirán finalmente quién debe llevar adelante la investigación", completó.

Paso al costado. Rafecas tomó la determinación en el expediente que se inició a partir de la denuncia que hizo la despachante de Aduana Paula de Conto contra Moreno por "abuso de poder" y "violencia de género", en tanto que Lijo hizo lo propio respecto de la causa por la denuncia del Ministerio de Justicia por "amenazas de muerte" hacia el funcionario.

En ambas, Oyarbide se había excusado por "violencia moral" y "garantía de juez imparcial", luego de sufrir un cacerolazo en la puerta de su casa, aunque ahora los jueces decidieron remitir las actuaciones a la presidencia de la Cámara Federal para que determine qué magistrado es competente para hacerse cargo en uno de los casos.

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