Miércoles 04 de Febrero de 2009
El escruche cometido en el local de Perret la madrugada de ayer no fue el primero que tuvo como escenario a joyerías de la ciudad. En los últimos años, al menos otros cuatro locales del ramo sufrieron la visita de delincuentes con diferente suerte.
El 7 agosto de 2005 un grupo de ladrones entró al local de Tiffany, en Mendoza 1086, tras realizar un boquete en el techo. Una vez adentro inutilizaron la alarma y abrieron tres cajas fuertes en las que había joyas, diamantes, relojes de marcas internacionales reconocidas y dinero en efectivo además de varias armas de fuego de colección. Por entonces, el botín fue valuado por fuentes policiales en medio millón de dólares.
La misma joyería había sido objeto de un atraco ocho años antes y el hecho terminó con una balacera en la que resultaron heridos dos peatones. Fue el 18 de enero de 2001 cuando dos hombres muy bien vestidos ingresaron al comercio para cometer un robo. Enrique Ariosti, el dueño de Tiffany, no se intimidó ante las armas de fuego que exhibieron los asaltantes y se trabó en lucha con ellos. En medio de la gresca, los maleantes escaparon y el joyero salió tras sus pasos empuñando una carabina calibre 22 con mira telescópica.
Durante la persecución por calle Sarmiento, el joyero abrió fuego contra el auto en el que huían los asaltantes. Como consecuencia dos personas que pasaban por el lugar fueron alcanzadas por las balas aunque las heridas no fueron graves.
Raíd de madrugada. En tanto, tres joyerías del microcentro fueron visitadas por asaltantes durante la madrugada del domingo 13 de mayo de 2007 y los investigadores achacaron los hechos a la misma banda. Dos de los locales están en Maipú al 900 y el otro se ubica en Mitre al 1300. Al primer comercio, denominado JB, los delincuentes entraron por un pasillo desde el cual hicieron un orificio en la pared. De allí se alzaron con 1.800 pesos, 250 gramos de oro además de otros objetos de valor. Después los ladrones hicieron otro boquete y llegaron a El Trust Joyero de donde robaron 4 mil pesos y entre 30 y 40 relojes.
Por último, en la joyería Clau de Mitre 1334 los ladrones no pudieron ingresar a pesar de que habían empezado a realizar un boquete desde una casa vecina desocupada y dejaron la tarea inconclusa por motivos que nunca se sabrán.