Lunes 16 de Marzo de 2009
La policía mexicana encontró nueve cadáveres parcialmente enterrados y con señales de tortura en el desierto que rodea a Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, en una señal más de la violencia relacionada con el narcotráfico.
Un funcionario de la procuraduría estatal, que pidió no ser identificado, dijo que en el lugar se encontró una placa de policía. Las autoridades intentaban identificar los cadáveres.
El funcionario de seguridad estatal Enrique Torres Valadez dijo por su lado que fueron encontrados nueve cadáveres, siete hombres y dos mujeres. "Uno de los cuerpos se encontraba esposado, todos ellos fueron torturados y tenían días, semanas tal vez, fallecidos en ese lugar", agregó.
Ciudad Juárez sufre una brutal ola de violencia causada por el narcotráfico, de tanta intensidad que las autoridades federales se han visto obligadas a enviar al ejército para patrullar la ciudad.
EL funcionario local Enrique Torres Valadez comentó que se esperaban 1.500 soldados adicionales. El viernes arribaron 2.150 efectivos. Pero la llegada de los militares no ha mejorado hasta ahora la seguridad.
Los temibles Zetas. Más al oriente, en la ciudad fronteriza de Reynosa, la policía federal anunció el arresto de un hombre que presuntamente dirigía las operaciones locales para los temidos "Zetas", un grupo de asesinos a sueldo del cartel del Golfo.
Sergio Peña Mendoza, de 39 años, es sospechoso además de participar en un frustrado intento para liberar a un líder de los Zetas encarcelado en Guatemala. Peña Mendoza fue arrestado luego de que tratase de escapar de una patrulla policial en una camioneta robada con matrícula de Texas.