Miércoles 14 de Diciembre de 2011
El cierre de la Conferencia Mundial Sobre Medio Ambiente en Durban, Sudáfrica, más conocida como Cumbre sobre el Cambio Climático, refleja las ambiguas declaraciones de los funcionarios de los principales países capitalistas del planeta Tierra. Las actitudes y los dichos exhibidos a lo largo de toda la Cumbre muestran una vez más la absoluta falta de voluntad de sus Estados y megacorporaciones transnacionales por frenar la hecatombe ecológica. La emisión de dióxido de carbono no se detiene y sus efectos devastadores afectan cada vez más áreas del mundo. Es notorio el contraste de la perspectiva de los movimientos ecologistas del Hemisferio Sur respecto de las posiciones de los funcionarios del Norte. Las potencias industriales no están dispuestas a restringir en lo sustancial la emisión de gases tóxicos hacia la atmósfera, esto acelerará el "efecto invernadero" y por ende los efectos negativos del Cambio Climático. Nefasto cierre de año en términos ecológicos y un sombrío futuro para la humanidad en su conjunto, principalmente las poblaciones costeras en las que los mares continúan creciendo varios centímetros, tornándose esto muy peligroso. Es cierto que son incompatibles las lógicas de preservación de condiciones ambientales sustentables con el paradigma productivista y mercantil. Este nuevo hito antiecológico se da justo en la época en que por ejemplo la Central nuclear de Fukushima enJapón sigue deparando ingratas sorpresas por sus fugas radioactivas. Los jerarcas que dominan el mundo han hecho avanzar a todos los habitantes del Planeta otro paso adelante, hacia el abismo ecológico.