Viernes 16 de Enero de 2009
"Esto es un procedimiento de Policía Federal. No te muevas y abrí la puerta". Cuando Alberto, empleado de 58 años de una distribuidora de zona sur, escuchó la advertencia, terminaba de detenerse en un utilitario de la empresa en el semáforo de Ovidio Lagos y Rueda. Los ladrones aprovecharon que el hombre se asustó e hicieron del robo un trámite fugaz. Todo duró lo que el semáforo demoró en dar el verde. Al chofer lo apuntaron con una pistola, le quitaron dos sobres donde llevaba unos 100 mil pesos en efectivo que debía depositar en bancos, le quitaron la llave del rodado y huyeron en un Fiat 128.
Ocurrió el lunes al mediodía, pero se conoció ayer. Otra vez un robo en banda donde los maleantes utilizaron como ardid pertenecer a una fuerza policial.
En este caso a la Federal. Sólo por los hechos que ganaron estado público, este es el quinto incidente en ocho días que en el departamento Rosario alguien robó diciendo o aparentando ser policía. El penúltimo caso conocido fue el que sufrió Marcela Gianini en su casa de Colón al 700 en Arroyo Seco el miércoles por la mañana. Dos ladrones, uno vestido símil policía, llegaron a su casa y con la excusa de llevarle una notificación judicial, la maniataron y sustrajeron 60 mil pesos.
La intercepción. Alberto T., tiene 58 años y hace casi una década que trabaja como empleado de distribuidora de bebidas Andina, que tiene su base de operaciones en Ovidio Lagos al 4500 C, entre Fragata Sarmiento y Coulin. "En este momento no hay nadie y para que lo atiendan debe concertar una cita vía telefónica", explicó escuetamente ayer un empleado de seguridad de la empresa, uniformado símil policía pero sin identificación.
La denuncia que la policía investiga fue realizada por Alberto T., quien contó que el lunes salió de la empresa en un utilitario Volkswagen Caddy de la distribuidora para realizar una serie de trámites bancarios en al menos tres entidades, que incluía el depósito de unos cien mil pesos en efectivo, que eran transportados en dos sobres por separado. Ambos envoltorios estaban colocados sobre el asiento del acompañante, ya que Alberto viajaba solo.
Aproximadamente a las 13.30, Alberto circulaba por Ovidio Lagos hacia el norte cuando a la altura de Rueda lo detuvo el semáforo. En el tiempo que demoró en dar el verde, Alberto relató que vivió una situación de thriller estadounidense.
Aproximadamente a las 13.30, Alberto circulaba por Ovidio Lagos hacia el norte cuando a la altura de Rueda lo detuvo el semáforo. En el tiempo que demoró en dar el verde, Alberto relató que vivió una situación de thriller estadounidense.
La VW Caddy quedó estacionada sobre la mano derecha teniendo por delante a un vehículo y por detrás a un Fiat 128 color gris. De la nada a su ventanilla se asomó un hombre joven y resuelto. "Esto es un procedimiento de Policía Federal. Hijo de puta quedate quieto y abrime la puerta", gritó el hombre mientras lo apuntaba con una pistola plateada.
Difícil momento. Alberto se conmocionó tanto que se le cayeron los lentes recetados que usa para ver con nitidez y siguió casi a tientas las ordenes que le gritaban.
Le quitó la traba a la puerta y ahí apareció un cómplice del falso federal que se le tiró encima para manotear los sobres con el dinero en efectivo. Y sólo eso se llevaron: dinero en efectivo. Dejaron chequeras y valores.
Con el botín en las manos, uno de los ladrones sacó la llave de contacto de la Caddy y con su socio corrieron hacia el Fiat 128 que esperaba atrás. Y como ya daba el verde el semáforo salieron de vuelo y se perdieron entre el tránsito. Desde ese momento nada se sabe sobre el dinero ni de los falsos policías que en el tiempo que dura un semáforo montaron una de cowboys en Ovidio Lagos al 2900.