Sábado 30 de Junio de 2012
La primera astronauta de China, Liu Yang, y otros dos tripulantes salieron sonrientes de una cápsula que regresó ayer a la Tierra tras una misión de 13 días hasta un módulo en órbita que es un prototipo oriental para una futura estación espacial permanente.
La cápsula Shenzhou 9 descendió con paracaídas casi a las 10 de la mañana en las praderas de la extensa región de Mongolia Interior. China declaró que la primera misión tripulada al módulo Tiangong 1 fue un importante paso adelante para el ambicioso programa espacial del país. El módulo representa el elemento más relevante del programa espacial chino.
Casi una hora después del aterrizaje, el comandante de la misión y veterano astronauta Jing Haipeng, de 45 años, salió de la cápsula, seguido de su compañero Liu Wang, de 43 años, y la astronauta Liu, de 33.
Los tres experimentados pilotos de la fuerza aérea china fueron llevados en sillas plegables hasta un lugar cercano, donde posaron y parecían gozar de buen estado de salud. Sonrieron, saludaron y conversaron mientras la televisión estatal transmitía en directo.
Ha sido la primera vez que China ha transferido astronautas entre dos naves en órbita, un hito en su intento de adquirir la capacidad tecnológica y logística para dirigir una estación completa que pueda albergar astronautas durante largo tiempo.
Las siguientes metas de China incluyen otra misión tripulada hacia el módulo orbital programada originalmente para finales de este año.
Pekín prevé un aterrizaje lunar sin tripulantes y el despliegue de un vehículo lunar, y sus científicos han hablado de la posibilidad de enviar un hombre a la Luna, aunque no sería antes del 2020. (AP y Reuters)