Otro demencial raid provocó 11 muertos en Alabama

Jueves 12 de Marzo de 2009

Un hombre que anteanoche mató a diez personas en dos localidades rurales de Alabama, en el sudeste de Estados Unidos, y luego se suicidó, tenía una lista con los nombres de quienes quería asesinar, informaron las autoridades.

El hombre, identificado como Michael McLendon, de 28 años, "escribió en un papel los nombres de las personas que le habían hecho daño", dijo Gary McAliley, fiscal de la región sureña de Alabama.

El sospechoso estaba armado de un rifle de asalto AK-47 y otras dos armas automáticas con las que durante una hora realizó más de 200 disparos, en el peor incidente de este tipo en la historia del estado sureño norteamericano.

McLendon primero se dirigió a la casa de su madre, la mató e incendió la vivienda. Además, mató a cinco familiares y a otras personas. Las víctimas tenían entre 74 años y 18 meses de edad.

"Encontramos una lista con nombres de personas que habían trabajado con él, gente que le había hecho daño", dijo McAliley.

Mató a su madre. Robert Preacher, uno de los investigadores del caso, indicó que el joven "comenzó quemando la casa de su madre", Lisa McLendon, cuyo cadáver fue hallado dentro de la vivienda, en la localidad de Geneva. Preacher agregó que luego se dirigió a la casa de sus familiares en la localidad de Samson y mató a su abuela, sus tíos, a dos primos y a otras dos personas que vivían en una casa contigua.

Un testigo le dijo a la policía que sus familiares estaban sentados en la terraza delantera de la vivienda cuando McLendon bajó de su auto y comenzó a disparar. "No tuvieron tiempo a reaccionar", indicó Preacher.

Enseguida se subió a su auto y lo condujo a través del pequeño pueblo rural, donde mató a otras tres personas, entre ellas a la esposa y una de las hijas del policía Josh Myers, y también hirió en la pierna a la hija menor de Myers, de tres meses de edad.

Con la policía persiguiéndolo, McCLendon manejó unos 18 kilómetros hasta una metalúrgica donde había trabajado y, tras intercambiar varios disparos en el estacionamiento de la fábrica, ingresó al edificio y se quitó la vida.

Durante una conferencia de prensa un día después del hecho, Myers dijo que "se supone que era yo quien tenía que recibir los disparos, no mi familia", dijo ayer el policía. l (Télam)