Otro conductor asaltado en la Circunvalación
"Si me pegaban con la piedra me hubiese pasado lo mismo que a ese señor de La Plata que murió hace unos días", se quejó con amargura Walter R., un remisero de 37 años que el viernes a la noche fue atacado cuando transitaba en su auto particular junto a su esposa y unos amigos por la Circunvalación.

Miércoles 24 de Febrero de 2010

"Si me pegaban con la piedra me hubiese pasado lo mismo que a ese señor de La Plata que murió hace unos días", se quejó con amargura Walter R., un remisero de 37 años que el viernes a la noche fue atacado cuando transitaba en su auto particular junto a su esposa y unos amigos por la Circunvalación. Ocurrió a 24 días del mortal ataque que sufrió Claudio Frutos, un conductor platense de 37 años que fue asaltado cuando iba junto a su familia por acceso Sur y Uriburu. Esa muerte derivó en controles de Gendarmería Nacional en diferentes tramos de la avenida aunque hasta ahora parece no alcanzar para frenar los atracos violentos.

Walter R. es propietario de una remisería de Villa Gobernador Gálvez. Cerca de las 23.45 del viernes, bajo una intensa lluvia, manejaba su Fiat Palio por avenida de Circunvalación entre Presidente Perón y Uriburu en dirección al sur y en compañía de su esposa y unos amigos. "Sentí un impacto debajo del auto y entonces apenas pude volantear porque tenía un camión al lado y iba a 80 kilómetros. Recién frené cuando pasé el puente de Uriburu y me tiré a un costado porque me imaginé que me iban a robar", explicó.

Gendarmería lo ignoró. Walter R. se bajó del auto y vio que dos ruedas se habían reventado por una piedra "gigante" que estaba sobre el pavimento. Llamó al 911 pero una voz grabada le indicó que el operador estaba ocupado. En ese momento, una camioneta de Gendarmería pasó por el lugar. "Mi mujer le hizo seña, pero no pararon", recordó.

Cinco minutos después, un muchacho con una gorrita y una remera blanca saltó el guardarrail. "Dame todo o te quemo", le dijo a Walter mientras encañonaba a su esposa con un revólver cromado. El ladrón le arrebató el Nextel a la mujer y se marchó. Entonces Walter reinició la marcha con las ruedas en "llanta" hasta una estación de servicios abandonada, unos metros después de Uriburu.

En ese momento otra camioneta de Gendaremía pasó por el lugar pero, según Walter, tampoco se detuvo. Después logró contactarse con el 911 y una patrulla policial acudió al lugar. "Los policías no se bajaron, nos tomaron los datos desde arriba del auto y se fueron dejándonos abandonados", explicó el chofer. Diez minutos después, el mismo maleante irrumpió acompañado de otro muchacho. "Nos apuntaron con revólveres y nos robaron las zapatillas y la billetera con 350 pesos", recordó.

Mediante este diario, Walter formuló un reclamo. "Les pido al ministro de Seguridad (Alvaro Gaviola) y al jefe de policía (Oscar Barei) que realicen más esfuerzos porque esto es humo que nos vende Gendarmería. Te paran para pedirte los papeles del auto, pero nosotros no le robamos a nadie", se lamentó.