Otro caso, el mismo fin

Martes 06 de Enero de 2009

"Mis hijos son mi orgullo. Desde que nacieron los criamos como debe ser en un barrio difícil y mirá lo que pasó", dijo quebrado por el dolor Enrique Aguilar, el papá de Matías, mientras esperaba un milagro en la sala de guardia del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Y en su hablar, el hombre recordó que por esas vueltas que tiene el destino, su hijo Matías fue novio hasta unos meses atrás de la hija de un "policía al que también balearon y quedó paralítico".

Ese policía es el cabo Miguel Angel Verón, de 39 años, quien fue baleado el 2 de noviembre pasado en la esquina de pasaje Centro y Kantuta (altura San Martín al 6200), en el barrio Las Flores Este. "La verdad es que no pudimos saber qué fue de la vida de ese hombre después del ataque que sufrió y ahora le tocó a mi hijo. Esto es una desgracia que se repite", relató Enrique abatido por la pena.