Otra vez la historia
A fines de 2001 culminé mis estudios en el Instituto Olga Cossettini de Rosario y a partir de allí comenzó mi odisea. Antes de comenzar, apenas salida del secundario, me auguraban grandes posibilidades laborales.

Sábado 15 de Enero de 2011

A fines de 2001 culminé mis estudios en el Instituto Olga Cossettini de Rosario y a partir de allí comenzó mi odisea. Antes de comenzar, apenas salida del secundario, me auguraban grandes posibilidades laborales. ¿Cuántas desequilibradas seguían el profesorado de historia? Como buena alumna y preocupada por cuidar los recursos familiares, mis estudios no duraron más de lo que se prevé para un profesorado, por lo cual a los 21 años ya era profesora. Pero por esas cuestiones de la historia que modifican la propia, intenté ingresar al sistema educativo en plena implementación de la tan criticada Ley Federal de Educación, que tuvo como uno de sus principales objetivos desarticular, desmembrar y hasta diría eliminar la materia Historia, cambiando hasta su identidad por la lamentable Ciencias Sociales, compartida con geografía, produciéndose un recorte a la cantidad de horas cátedras que daba sustento a todo una ideología (“ es sumamente peligroso que la población sepa su historia porque es la que nos brinda las herramientas para ser críticos de la realidad”). Esto era justamente lo que no se deseaba en los noventa. Obviamente que las posibilidades laborales eran escasas, sin desconocer que las juntas de escalafonamiento, que se crearon por esos tiempos, tardaban años en hacer su trabajo, lo que implicó que nunca llegaran a ofrecerme ni siquiera un reemplazo. En conclusión, reducción de horas cátedras mas trabas burocráticas da como resultado buscar trabajo de lo que sea, y con eso, una gran decepción y frustración. A partir de 2008 las cosas fueron cambiando dentro del sistema educativo, hubo grandes y buenas novedades, sobre todo en la optimización de recursos como por ejemplo la habilitación de un 0800 para pedidos de licencia, presentación de escalafones en tiempo y forma, inscripciones on line, formación docente continua, implementación de códigos de convivencia en escuelas secundarias. Durante la primera quincena de diciembre el ministerio nos convocó a revisar los prediseños para los cambios curriculares de primer y segundo año, porque por unanimidad se derogó la Ley Federal de Educación para dar origen a la Ley Nacional de Educación, que debería implementarse este año. Y por esas cuestiones de la historia hoy me toca ser parte de esta reforma, y por eso me siento en la obligación de hacer algo, para ser coherente con mis enseñanzas áulicas: “participar es tener el sentimiento de estar”. Y esta vez yo estoy. Otra vez y casi sistemáticamente nuestra área no tiene ningún tipo de reivindicación, lo único que se realizó es poner sobre papel lo que se hizo durante estos años en la práctica, separar los espacios de historia y geografía, pero ninguna de las dos materias tuvo incremento de horas. Por lo cual una de las medidas más cuestionadas de la Ley Federal de Educación no fue reformada. Por estos días se escuchan slogan de fin de año, largos y conmovedores, donde se predica que “la sociedad es tan buena como sea su educación” y que hay que “aprender de la historia para no volver a repetirla”. No es sólo en la prédica donde se producen los cambios, si no y ante todo en la práctica y la coherencia. Y esto no parece ser parte de los objetivos de esta reforma en nuestra provincia.

María Virginia Ledesma
DNI 27.510.242