Martes 06 de Septiembre de 2011
El pasado 30 de agosto un matutino cordobés levantó notas a los 11 candidatos a intendente municipal. El tema común a los postulantes fue el transporte público (esquemas actuales de su funcionamiento, costo del boleto, del que se cortan diariamente 840.000, opinión sobre el tren subterráneo, ideas para mejorar el servicio, entre otros temas). En líneas generales, los cordobeses tienen un sistema de transporte similar al rosarino: mezcla de servicio estatizado más una porción privatizada. Allí los trolebuses son conducidos por mujeres. El precio del boleto es prácticamente similar y todos coincidieron en que debería elevarse para modernizar y reacondicionar la flota. En concreto, lo que deseo es detenerme en el tema del tren subterráneo, materia vedada para esta ciudad en ascenso. Preguntados los 11 candidatos respecto a la exactitud y veracidad de habilitar ese servicio en Córdoba las respuestas fueron éstas: dos la dieron abiertamente como negativa, argumentando que era una propuesta preelectoral fallida y que no se llevaría a cabo. Otros dos se inclinaron por insistir nuevamente frente al gobierno nacional para que ratifique o rectifique su compromiso; pero los últimos siete candidatos fueron terminantes: existe un compromiso gubernamental para llevar a cabo el proyecto integral cuyo costo sería absorbido por el Estado. Uno de los siete se atrevió a más diciendo que los pliegos estaban a la firma e incluían subsidios para los concesionarios en caso de arrojar déficit el sistema propuesto. Si el subterráneo realmente se construye en Córdoba no me animo a preguntarle cómo se sentirá usted, ciudadano rosarino. Especialmente después de que se nos diera toda clase de explicaciones justificativas del “no”: elevado costo del sistema, Rosario es inapropiada para este tipo de transporte, exagerada demora en la construcción, un radio céntrico de reducidas dimensiones que no justifica tamaña obra. Bien por los cordobeses si lo consiguen. Demostraron nuevamente que la unión todo lo puede. Nosotros seguiremos esperando por un gobierno unido que deje en su casa las banderías políticas.
Rubén Mario Baremberg / DNI. 6.012.531