Martes 25 de Agosto de 2009
¿Será coincidencia que los gobiernos de Estados Unidos estén detrás del petróleo en todo el mundo, y que haya mucho petróleo en Irak, Afganistán, Irán, lugares donde aquéllos tienen puesta la mira (y también los ejércitos)? Pero ¡atención!, que también tienen petróleo Venezuela, Ecuador, Bolivia y hay petróleo cubano en el golfo de México. ¿Siguen las coincidencias entre el petróleo que buscan los gobiernos de Estados Unidos y los integrantes de su "eje del mal"? Pero aquí viene para mí la gran sorpresa, porque también tiene petróleo Honduras, ¡y mucho!, según las prospecciones que hizo hace un año una compañía noruega y entregó los resultados al gobierno de Zelaya. Este hizo juicio por sus trampas a las petroleras estadounidenses y se puso a trabajar en una nueva constitución que prohíba enajenar los recursos naturales de Honduras. ¡El petróleo es el motivo del golpe de estado contra esa nueva constitución, y no que Zelaya quiera hacerse reelegir, lo cual es un pretexto falaz! Detrás del golpe petrolero de Honduras están empresarios y políticos estadounidenses que saben mucho del tema, como el embajador Llorens, Dick Cheney, los Bush, John Negroponte (un todo-terreno que siempre aparece como funcionario en los lugares donde los gobiernos de Washington buscan petróleo con sus fuerzas armadas). Con semejantes apoyos se explica que el golpista Micheletti se mantenga a pesar del repudio de la OEA, de la Asamblea de las Naciones Unidas, de la Unión Europea y de muchos países del mundo. Dejan pasar el tiempo, con mediaciones trucadas, buscando que Zelaya acepte la banda presidencial con las manos atadas, hasta que unas elecciones manoseadas pongan en la presidencia de Honduras a algún funcionario diestro en rematar los recursos naturales del país. ¿Podemos permanecer indiferentes ante semejante invasión?
Héctor Bonaparte, DNI 6.205.548