Viernes 13 de Marzo de 2009
Les voy a contar una historia totalmente diferente vivida el pasado febrero en el crucero de "Costa Crucero", varado en Punta del Este. Si bien todos entendemos que nadie está exento de sufrir un desperfecto técnico, la celeridad de las soluciones y la contención (principalmente con información) de los pasajeros hacen a la calidad de la atención de un servicio. Mi familia, así como otras tantas que estuvimos a la deriva por 48 horas hasta que se decidió un traslado final a destino, no tuvimos la suerte de vivir una experiencia tan agradable en un hotel cinco estrellas. Fuimos evacuados del crucero a las 3 AM del viernes 20 de febrero en una lancha abierta sin siquiera un salvavidas a mano, con niños, gente mayor y la que les escribe con un embarazo de cinco meses. Nos alojaron en un hotel donde la habitación constaba de dos camitas de media plaza donde compartí las horas que nos permitieron alojarnos con mi nena de tres años y mi panza. El aire acondicionado no andaba y el baño tenía rastros de huéspedes anteriores. Nos obligaron a hacer el check out a las 11.30 quedando nuevamente a la deriva hasta las 22.30, que salió el vuelo hacia Buenos Aires. Desgraciadamente, esta fue mi primera experiencia en cruceros y realmente me dejó con muchas dudas de volver a realizar uno, ya que no imagino qué pasaría si esto sucediera en pleno océano sin costa a la vista.
Mariana Cenoz Berra, cenozberra@doctor.com