Jueves 01 de Octubre de 2009
Una vez más aparecen las mentiras del oficialismo provincial y municipal. Existen tres tipos de mentiras, dicen: a) las piadosas; b) las estadísticas y c) las malintencionadas. Luego de las elecciones del 27, nadie dijo con claridad que sólo votó un 60 por ciento del electorado (el mayor desinterés nunca visto desde 1983); y que la excelente elección llevada a cabo por el PRO (Laura Weskamp como cara visible) se basa fundamentalmente en la pérdida de votos por parte del socialismo (Lifschitz como cara visible). El oficialismo aparentemente no sabe que se puede mentir, se puede mentir mucho pero es imposible mentir permanentemente. Felicidades a los electores y candidatos electos, esperemos que aprendan y gobiernen para el pueblo que los elige y no para sus propios intereses.
Marcelo Quiroga,
kirogasan@hotmail.com