Otra injustica que profundiza la brecha
La UNR proyecta cambiar sus planes de estudio y entre las reformas figura la acreditación obligatoria de competencias de lecto-escritura en inglés y portugués en todas las carreras y el cursado de asignaturas íntegramente en idiomas extranjeros.

Sábado 05 de Diciembre de 2009

La UNR proyecta cambiar sus planes de estudio y entre las reformas figura la acreditación obligatoria de competencias de lecto-escritura en inglés y portugués en todas las carreras y el cursado de asignaturas íntegramente en idiomas extranjeros. Este punto es crítico, ya que no hay derecho a exigirlo mientras en las escuelas públicas no se imparta este idioma desde la primaria y continuemos ahondando la brecha (no solo idiomática) entre alumnos de escuelas públicas y privadas. Esta resolución transporta mi memoria a mediados del siglo pasado. Nuestros tímpanos y cerebros eran vírgenes al estímulo de idiomas no "argentinos". Así llamábamos al español, impregnado de dialectos, gestados por nuestros abuelos inmigrantes, que transmitían leyendas, canciones y relatos nostálgicos. Cuando por casualidad nos encontrábamos con niños de escuelas pertenecientes a clases sociales "superiores", inocentemente, lo asociábamos con sus ortodoncias. Así nació el juego de ponernos papel plateado en los dientes y hablar en raro. Al ingresar al secundario, la mirada despreciativa de la "teacher", dirigida a los que nada sabíamos de un idioma extranjero a nuestras vidas, sus aplazos y la frase: "Sigo con los que saben o aprenden rápido", todavía hace eco en mis sentimientos. El Premio Nobel en literatura José Saramago advierte que la lengua es un vehículo de dominación, como las armas y la globalización (colonización), permitiendo a las grandes potencias económicas imponer sus propios idiomas. En 1991 en el extraordinario encuentro Interdisciplinario Internacional: "Nuevos Paradigmas Cultura y Subjetividad", llamó la atención que en medio de las exposiciones más profundas, un orador de EEUU, haga un chiste con el multi y bilingüismo exigido a todo el mundo, menos a ellos: "Somos monolingüistas, porque solo se necesita el inglés en esta vida...". Dos años después, Huntington, editó: ¿Quiénes somos? y xenófobamente explicó que EEUU está en peligro de desintegración por la avalancha de inmigrantes hispanoparlantes y en California, el nombre José, reemplazó a Michael... En todo caso, como el idioma más hablado (por 1.052 millones de personas), según estadísticas del 2006, es el chino o mandarín, lejos del inglés (508 millones) y el español (417 millones), podríamos comenzar a exigirlo.

Mirta Guelman de Javkin

mirtaguelman@hotmail.com