Otra cara de la gripe A
Soy médica y estoy cursando un embarazo de ocho meses. La mayor parte de los médicos no trabajamos en relación de dependencia, no por voluntad propia, sino porque el sistema está armado así. ¿Esto qué significa? Que prácticamente estamos en negro.

Lunes 20 de Julio de 2009

Soy médica y estoy cursando un embarazo de ocho meses. La mayor parte de los médicos no trabajamos en relación de dependencia, no por voluntad propia, sino porque el sistema está armado así. ¿Esto qué significa? Que prácticamente estamos en negro. La desproporción entre los ingresos y las obligaciones tributarias del profesional hacen que en general no podamos cumplir con todas ellas: obra social, matrícula, seguro de mala praxis, monotributo, aportes, etcétera, que indefectiblemente deben salir de un mismo y único ingreso. En este momento, "gracias" a la gripe A, por lo menos tengo el acceso a un subsidio paliativo, pero mientras tanto he transitado la mayoría del mi embarazo sabiendo que por hacer valer mi derecho a ser madre pierdo posibilidades laborales (muchos trabajos médicos implican de por sí un riesgo para la embarazada), y tengo que pensar que por lo menos por seis meses o más vamos a depender para subsistir (si alguien puede sustentarme) mi bebé y yo de un tercero, pues por el momento no hay licencias por maternidad en profesionales monotributistas con algún tipo de ingreso paliativo (en el caso que pueda conservar mi trabajo). Con esta pequeña carta quiero ilustrar cuál es, hoy por hoy, una de las tantas situaciones injustas con las que convivimos los que elegimos ser médicos.

Anabel Ibarra,

arsibarra@hotmail.com