Miércoles 23 de Marzo de 2016
Veo con gran dolor y estupor que la lucha de todos los trabajadores que pelearon por un salario mejor, que pagaran en término, condiciones mas dignas, que entregaron su vida para lograrlo, ahora todos los que dicen llamarse "delegados", "sindicalistas", están pisoteando y burlándose de todas sus batallas. He visto a mi padre (delegado) jugarse por un compañero, esconderse de la policía cuando venían a buscarlo en días de huelga, negarse a un crédito por respetar sus ideales y ser radical. He visto a mi tío (peronista) corriendo peligro de vida cuando cayó el gobierno de Perón. Ambos eran hermanos, pero jamás los vi, a pesar de pertenecer a partidos distintos, pelearse por sus pensamientos. Ambos trabajaron en los tranvías, luego trolebuses, solo tuvieron sus casas humildes hechas a pulmón. ¡Qué distinto a hoy! Pero tengo algo que muchos no pueden decirlo, se llama orgullo, orgullo de portar este apellido.
Marta Sanguinetti / DNI 12.480.405