Organismos de DDHH criticaron el silencio de la Iglesia

Viernes 15 de Marzo de 2013

La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, dijo que la organización mantiene relación "sólo con los sacerdotes del Tercer Mundo" y agregó: "Sobre este Papa que nombraron ayer (el argentino Jorge Bergoglio) sólo tenemos para decir "amén".

Bonafini se expresó de esta manera en Italia, donde está de gira invitada por el grupo de apoyo a las Madres Kabawill Pescara.

"Nosotras hicimos una lista de 150 sacerdotes asesinados por la dictadura, que la Iglesia oficial calló y nunca reclamó por ellos", manifestó la dirigente, y apuntó que las Madres hablaban de la "Iglesia oficial cuando nadie hablaba".

"Las Madres hace muchísimos años, casi desde el mismo momento en que comenzamos nuestra lucha, tuvimos relación solamente con los sacerdotes del Tercer Mundo", dijo Bonafini y agregó que "la Iglesia oficial es opresora pero la del Tercer Mundo es liberadora".

Por su parte, la agrupación Hijos-Capital Federal, a través de su página web, definió a Bergoglio como "acusado por la participación de la Iglesia en causas de robo de bebés, entregador de religiosos desaparecidos en la última dictadura cívico militar".

En tanto, Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo, pidió a Bergoglio "que no se olvide de su patria; nos olvidó un poco, no lo escuchamos nunca hablar de nuestros nietos, ni de los desaparecidos", dijo. Luego recordó: "No vino a estrecharnos las manos ni a ofrecer desde la Iglesia el apoyo necesario, que todo católico, como somos, esperábamos". Pese a ello, Carlotto intentó abrir una esperanza en su nuevo rol: "Esta es otra historia, viniendo de un país como del que viene, que sepa que tiene que luchar por la paz, por la convivencia y por el amor al prójimo".

 

Desde Francia. Ayer se recordó que una jueza francesa pidió en 2011 una audición al entonces cardenal Bergoglio, en el marco de la investigación sobre el homicidio de un sacerdote francés en 1976.

Sylvia Caillard, magistrada del Tribunal de Gran Instancia de París, envió una comisión rogatoria internacional a Buenos Aires para que Bergoglio declarara como testigo en la investigación sobre la muerte del sacerdote francés Gabriel Longueville, indicó la abogada de la familia de éste, Sophie Thonon.

La Justicia consideraba necesaria esa audición a fin de que el arzobispo de Buenos Aires diera aclaraciones a la jueza sobre la eventual existencia de archivos sobre el caso.

Longueville, cura de la parroquia de El Chamical (La Rioja), fue secuestrado junto a su vicario Carlos de Dios Murias el 17 de julio de 1976. Sus cadáveres fueron hallados al día siguiente acribillados a balazos y con marcas de tortura. Ambos trabajaban bajo el ala del asesinado obispo de La Rioja Enrique Angelelli. Dos ex militares y un ex policía fueron condenados en diciembre pasado por esos asesinatos.

"Las autoridades argentinas no respondieron positivamente a la comisión rogatoria relativa a Bergoglio", agregó.

"Este Papa no es una gran figura de la defensa de los derechos humanos; por el contrario, es sospechosos de no haber denunciado los crímenes de la dictadura, de no haber pedido cuentas y, por tanto, con su silencio, de haber encubierto esos actos", estimó la abogada.