Jueves 04 de Abril de 2013
La extrema simpleza del Papa Francisco me recuerda al doctor Illia, cuando fue presidente de nuestro país. Esa extrema simpleza puede ser usada para bien o aprovechada por otros para maldades. Me parece muy bueno ayudar a los pobres, pero qué hacemos con los ricos, qué medidas adoptarán los mismos para que no se sientan perjudicados sus intereses. Roguemos para que las acciones de nuestro Papa Francisco sean utilizadas para tratar de solucionar los males de nuestro mundo y que los mismos se transformen en mejores momentos que los actuales. Es tan grande el espectro de maldad en nuestro mundo que la tarea de Francisco no será fácil, sería bueno que tratemos de ayudarlo con nuestra oraciones, de manera que pueda cumplir con los objetivos que pretende inculcar en el mundo, porque no será fácil.
Armando Torres Arrabal